29 de abril 2010 - 00:00

Pirueta de Moyano: ahora defiende los índices del INDEC

Hugo Moyano comenzó a mutar: de las objeciones a los datos del INDEC que «gerencia» Guillermo Moreno inició un tránsito a un estadio donde el «problema no es la medición» de la inflación, sino la escasez de oferta. Abraza, así, una versión libre del libreto de Néstor Kirchner.

Con eso, el camionero diluye, por ahora dialécticamente, el único frente en el que todavía solía tener encontronazos con el Gobierno cuando, para refutar los índices de inflación, afirmaba que la CGT se regía por la «inflación del supermercado».

Esta tarde, nadie sabe hasta cuándo, Moyano alimentará el argumento K respecto de que la suba de precios que, precisa, «no se encuentra en medio de una espiral inflacionaria» es producto de la especulación de los sectores empresarios. Música celestial para Olivos.

El jefe de la CGT intenta un equilibrio entre la cerrazón oficial, que camufla la inflación con cifras artísticas, y la embestida opositora que en virtud de los «dibujos» morenistas en el INDEC advierte que la suba de precios triplica, o hasta quintuplica, los datos oficiales.

Esa posición intermedia es producto de una doble necesidad: política, por su vínculo con los Kirchner, y argumental, porque si reconociera que la inflación es la que marca el INDEC, carecería de argumentos para reclamar subas del 25% en las paritarias.

Por eso, en su defensa de la estadística oficial, el camionero se avalanza sobre las empresas. «El problema no es la medición del INDEC, sino los incrementos en la canasta alimentaria, la cual responde a una marcada concentración en la oferta», es el fundamento cegetista.

Hay, en simultáneo, un anexo para justificar los reclamos de subas salariales que, en algunos casos, superan el 30%. Eso, dicen, es producto de «la puja distributiva» y no consecuencia de «un escenario dominado por una espiral de precios y salarios».

Esta tarde, en Azopardo, Moyano se hará escoltar por Horacio Ghilini, jefe de SADOP (docentes privados), secretario de Estadísticas, Registros y Defensa al Consumidor de la CGT, y Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), secretario de Capacitación y Formación.

Ghilini y Schmid son los lugartenientes «ideológicos» del camionero, con modos y estilo distintos a los de Omar Viviani, que se encarga de los oficios terrestres. Ghilini y Schmid ocupan el sitio que dejó vacante Juan Manuel «Bocha» Palacios, por años el gurú del camionero. Ese dúo -al que se suma el canillita Omar Plaini- fue el que gestó, entre otras conversiones, el acercamiento de Moyano con Carta Abierta.

Son, en este turno, los promotores de un giro en el discurso del camionero para plantear que la inflación -que no está en «una espiral»- es producto de la especulación empresaria, «facilitada» por los niveles de concentración que se registran en distintos rubros.

Citan, como ejemplo, que dos firmas manejan el 85% del mercado del pan lactal, dos el 90% del de gaseosas, dos el 77% del negocio de la leche chocolatada y dos firmas el 80% del mercado de las galletitas.

Frente a eso, puntualiza la Biblia moyanista, el foco debe posarse sobre el comportamiento de las empresas: distinguir entre las que «no invierten y suben los precios» y las que «aumentan la producción» sin variar valores. Moreno, un apasionado de ese argumento, feliz de esa conversión.

Para que no parezca un antojo sindical, Moyano y sus laderos sumarán como expositores a Abraham Gak, del Plan Fenix; a Martín Pérez Latorre, de AySA, y a Patricia Vaca Narvaja, ex secretaria de Defensa del Consumidor y futura embajadora en México.

Socio leal, Moyano se trepa a un ring en el que los Kirchner son vapuleados. Un informe de la consultora Isonomía dibuja un panorama de puro costo para el matrimonio: nadie cree en los índices del INDEC, la mayoría imagina que la inflación será de más del 15% este año y responsabiliza de ambos fenómenos al Gobierno nacional.

Desglosadas, las cifras son contundentes: la inflación, con un 14,4%, es el segundo principal problema del país; un 90,5% cree que la suba de precios es mayor que la que marca el INDEC; un 57,7% sostiene que la responsabilidad de la suba de precios es del Gobierno (sólo un 10,9% se lo atribuye a las empresas), y un 55,4% especula que la inflación será de más de 15 puntos.

Todas las variables castigan al Gobierno.

P.I.

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