- ámbito
- Edición Impresa
PJ anti-K pactó campaña colegiada
Alberto Rodríguez Saá, Eduardo Duhalde y Mario Das Neves, durante el acto del PF el 10 de septiembre. Los cuatro, junto a Felipe Solá, harán actos conjuntos en el interior.
Ayer, con dos ausentes -Duhalde y Rodríguez Saá-, el PJ anti-K enhebró una serie de compromisos para trasmitir la idea de unidad: además de perfilar el soporte jurídico que englobe a los cuatro, fijaron una agenda para mostrarse juntos en actos y giras.
Una vez más, Adolfo Rodríguez Saá fue el anfitrión de la cita. Pero la cumbre se hizo en el Senado y a media tarde, no por la noche y en su departamento de Quintana al 200 como las previas, en las que el puntano se entregó, sin méritos, al oficio de chef amateur.
Además del senador por San Luis estuvieron Juan Carlos Romero, Carlos Lole Reutemann y Ramón Puerta, ampulosamente llamados «los garantes», y dos de los precandidatos: Solá y Das Neves. Los otros dos se excusaron. La mesa se completó con Alberto Iribarne y Ángel Torres.
La semana pasada, este diario anticipó que el ex ministro de Justicia de Néstor Kirchner sería proclamado «apoderado general» del Peronismo Federal, secundado por Torres, con quien estará a cargo de confeccionar el esquema jurídico que el PJ usará en 2011.
No habrá un partido único, sino que, en principio, se aspira a usufructuar el esquema de confederación de partidos que contempla la ley electoral: unirán, para la elección, las agrupaciones que tiene -dice tener, planea tener o alquilar- cada candidato.
Contra reloj, Iribarne debe ordenar los expedientes que en un primer testeo aparecen brumosos. «Sería un papelón que llegado el momento no tengamos un partido para competir», se alarmó uno de los cumbristas. Esconde un temor: que los K obstaculicen cualquier trámite jurídico.
Gestos
El capítulo legal se enlaza con otros gestos destinados a mostrar al PF como un bloque que a pesar distinciones, identidades y candidatos distintos, opera bajo un mismo paraguas.
El movimiento más pretencioso es tratar de mostrar, periódicamente, a Das Neves, Solá, Rodríguez Saá y Duhalde, compartiendo giras y shows por todo el país. El primer destino, fuera de la Capital, será Salta, donde Romero abrirá una «casa federal».
Antes o después -dependerá de la celeridad de los albañiles-, el cuarteto presidencial, junto a los coordinadores, podría mostrarse junto en el acto de inauguración de la sede central del PJ anti-K en la Capital que, como se contó, será en Callao y Santa Fe.
Pactado, de palabra, ese esquema de convivencia quedó en veremos cómo se celebrará el 17 de octubre. Alguna vez se fantaseó con un acto masivo que confronte con el que Hugo Moyano, con los Kirchner sobre el escenario, prepara para el 15 de octubre en River.
Descartada esa opción, se discutirá una actividad sobria, que involucre a todos los precandidatos, al margen de que se armen actos propios en las provincias. Sería sintomático que el Día de la Lealtad peronista, los PF se muestren cada uno en su escenario.
En simultáneo, luego de una secuencia de reuniones -teóricamente pacificadoras- comenzó una gestión silenciosa para volver a sentar en esa mesa a Francisco de Narváez. El diputado había animado una ronda para aislar a Duhalde que, a poco de nacer, se frustró.
Ahora, Adolfo Rodríguez Saá tiene el mandato de recomponer el vínculo con el empresario para que participe en alguna actividad futura del PF. Deberá lidiar con la sinuosidad de De Narváez que públicamente celebra al PJ anti-K, pero, por lo bajo, rehúsa mostrarse con algunos de sus actores.
En concreto, la desintonía es con Duhalde, con quien tiene un vínculo tenso. Sin embargo, De Narváez -que anoche se vio con Das Neves, quien hoy hará campaña en Mendoza- entiende que su alejamiento del PF podría derivar en la aparición de otro actor que compita con él por el casillero de candidato a gobernador del peronismo anti-K en la provincia, refugio que no quiere compartir.


Dejá tu comentario