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PJ aprovecha y por las dudas se endurece
El ruido dentro del peronismo por esas apelaciones y los posibles peligros de frenar la negociación comenzó el sábado en el Senado. Ese día Miguel Pichetto, que garantiza en esa Cámara en sociedad con los gobernadores peronistas más alejados del modelo K el número para votar el proyecto del Gobierno, decidió pisar el freno y emitir un comunicado para pedir explicaciones al macrismo sobre los alcances de la apelación de bonistas.
Nada indica que ese movimiento que el PJ decidió el fin de semana vaya a terminar con un bloqueo a la sesión que el Gobierno ya programó para mañana en Diputados o al cronograma que el propio Pichetto organizó para debatirlo y convertirlo en ley en el Senado el próximo 30. Pero en el medio del proceso habrá tormentas, cuando hasta ahora aparecía un horizonte más tranquilo con la negociación de los gobernadores por la coparticipación de por medio. Era obvio que cualquier traspié o demora en la negociación iba a ser aprovechado por el peronismo, que corre por camino muy fino en esto manteniendo el equilibrio entre el acuerdo con el Gobierno y las presiones del ala K que piden rebeldía.
En medio se colaron ayer otras presiones, como la de Sergio Massa, que también pide explicaciones y sigue en su estrategia de acordar y apretar con el macrismo. "Nosotros vamos a decidir mañana, después de escuchar los argumentos de todos. El fallo es un problema. Escucharemos y a la tarde vamos a tener una reunión de interbloque para decidir. A la reunión vienen Marco Lavagna y los técnicos de la comisión", le dijo ayer Massa a este diario. Hace 48 horas la posición del FR era de apoyo casi sin restricciones.
José Luis Gioja también subió la presión. El sanjuanino, moderado y acuerdista en este tema, le pidió al Gobierno que directamente suspenda la sesión de mañana "para que se esclareza la cuestión de la apelación".
Y lanza una peligrosa sugerencia: "Que el Gobierno se haga cargo del tema: que negocie sin involucrar al Congreso", dice Gioja. Si se traduce del dialecto peronista, eso significa: "Deroguemos las leyes que impiden la operación, pero que no le pidan al Congreso que ratifique todo".


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