Un adolescente palestino que intentó atacar con un cuchillo a soldados israelíes fue abatido a tiros en Hebrón, mientras que un colono fue apuñalado en el pecho en la perifieria del asentamiento de Ariel, ambos casos en Cisjordania.
En tanto, un rabino de 55 años murió en la madrugada a causa de las heridas sufridas hace casi un año, cuando dos terroristas palestinos ingresaron en una sinagoga con un cuchillo de carnicero y un arma de fuego y atacaron a los creyentes. El rabino estaba en coma desde el ataque de noviembre del año pasado, en el que murieron otros cinco israelíes y los dos atacantes.
El sábado por la noche, miles de israelíes de izquierda se manifestaron contra el Gobierno de Netanyahu en Tel Aviv, acusándolo por no congelar la construcción de asentamientos, lo que creen que generó la actual ola de violencia, que algunos ya describen como la "tercera Intifada" (levantamiento palestino).
Netanyahu se declaró a favor de las negociaciones con los palestinos, pero rechazó los pedidos del presidente Mahmud Abás (Abú Mazen) de congelar la construcción de asentamientos.
Al respecto, Netanyahu negó a través de su cuenta de Twitter haber aceptado un congelamiento "silencioso" de la construcción de asentamientos en Cisjordania durante su reunión con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, el jueves en Berlín. Sin embargo, sí aceptó y hasta saludó como un interés israelí una propuesta para colocar cámaras de vigilancia 24 horas en el Monte del Templo de Jerusalén.
El premier expresó la esperanza de que la instalación de las cámaras de vigilancia contribuya a reducir la violencia entre palestinos e israelíes. "En mis conversaciones con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, subrayé que no hay ni habrá un cambio del statu quo en el Monte del Templo (Explanada de las Mezquitas)", afirmó Netanyahu al comenzar una reunión de su gabinete en Jerusalén. La nueva ola de violencia se desató, entre otros motivos, por una disputa sobre el derecho de visitar el Monte del Templo (Explanada de las Mezquitas para los musulmanes) y rezar en ese lugar. Según las normas vigentes, los judíos pueden visitar el sitio, pero sólo los musulmanes tienen derecho a rezar en ese lugar sagrado para ambas religiones. "Los derechos que tienen los judíos de visitar el Monte del Templo se mantienen inalterables, al igual que las normas de rezo para los musulmanes", dijo el jefe de Gobierno israelí.
A Israel le interesa, continuó Netanyahu, que se instalen cámaras de vigilancia en los lugares sagrados para poder desmentir así las acusaciones palestinas que atribuyen a Israel la intención de lograr un mayor control sobre los santuarios islámicos de la Mezquita de la Roca y la Mezquita de Al Aqsa. Además, las cámaras permiten "mostrar el verdadero origen de las provocaciones", agregó.
Desde principios de mes, diez israelíes, 58 palestinos y un inmigrante eritreo murieron en ataques con cuchillos y armas de fuego. La mayoría de los palestinos muertos eran terroristas que resultaron abatidos por fuerzas de seguridad, aunque también perecieron algunos que arrojaban piedras.
| Agencias EFE, AFP y DPA |


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