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Playa vs. montaña, cumbres PJ en busca de lenguaje de unidad
• SÁBADO DE CITAS SANTIFICADAS: CLUB DE GOBERNADORES EN SAN JUAN; LIGA DE INTENDENTES BONAERENSES EN SANTA TERESITA
José Luis Gioja, Martín Insaurralde, Juan Manuel Urtubey y Mariano Cascallares.
Esos destinos santos son la metáfora de cuanto, en este tiempo, el PJ necesita de una colaboración divina para ordenar sus asuntos y ponerle lógica y unidad a un peronismo disperso y sin jefaturas. Ese configuración multipolar aparece, en la foto grande, sólo unificada por el comportamiento de Mauricio Macri. No es que a los peronistas les preocupe la institucionalidad que el jefe PRO "enfrizó el 9 de diciembre, lo que los incomoda es que Macri toma los atajos sin el PJ.
Los dos cortesanos exprés fueron el objeto de las quejas hasta que, esta semana, el Presidente retocó con un simple decreto la Ley de Coparticipación para aumentar en casi 200% los fondos federales, directos y automáticos para el Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta. A Perón se le atribuye aquello de que la víscera más sensible es el bolsillo y lo que no produjeron otras tropelías de Macri, lo consiguió con el decreto que manosea la "copa".
Los caciques del interior que convocados por el tucumano Juan Manzur y el diputado José Luis Gioja que se verán mañana en San Juan lo harán con la intención de unificar una postura y un discurso ante el Gobierno sobre la distribución de los recursos nacionales. En el Congreso circula, y rebotó en despachos bonaerenses, que Macri podría emitir un decreto similar al que firmó para darle más fondos a CABA para "blanquearle" los aportes que le prometió a María Eugenia Vidal en campaña y que, por ahora, fueron "anticipos" de coparticipación.
Además de Manzur, Gioja, y su sucesor Sergio Uñac, están invitados el salteño Juan Manuel Urtubey, el formoseño Gildo Insfrán, Eduardo Fellner -que preside el PJ- y, entre otros, el chaqueño Domingo Peppo. Es probable que se sumen, en estas horas, otros mandatarios y la nómina se amplíe a legisladores.
Saldrá, inevitable, la cuestión del PJ. Por la alta concentración de caciques pero, además, por otros dos motivos: porque se expande el temor a una intervención judicial promovida desde el Gobierno y porque es genérica la postura de hacer oposición a Macri -"racional" o "dura"- ante lo cual el partido aparece como factor ordenador.
Juntadas
La juntada de San Juan tiene otro condimento. Se arma mientras los intendentes bonaerenses se reunen en Santa Teresita para acordar una postura ante el Gobierno de Vidal y de Macri, pero a la vez para mostrarse como un actor de peso en el universo PJ. Sin gobernador, los alcaldes pretenden constituirse, en bloque, en un jugador determinante. Quizá no puedan poner al jefe, más allá de que asome le nombre de Daniel Scioli, pero al menos quieren influir en quién será.
La cumbre empezó luego de la sanción del presupuesto de Vidal, motorizada por Martín Insaurralde (Lomas), Fernando Gray (Echeverría) y, entre otros, Mariano Cascallares (Brown) y con los días fue sumando presencias y volumen -se subió Fernando Espinoza, también dirigentes de La Cámpora, además de los alcaldes llamados "viejos"- para convertirse, a priori, en la foto más importante de la unidad del PJ bonaerense.
Si el peronismo de Buenos Aires se une, el peronismo del resto del país se pone a la defensiva. El peronismo repite, entonces, una clásico de estas patrias: plaza versus montaña. En San Juan laterá, además, la variable de promover a Gioja como candidato de la unidad, variable que a Urtubey no le disgusta por la figura del sanjuanino pero le puede generar ruido si deriva, como él pretende, en una apertura hacia otros actores y sectores del peronismo que no formaron, en este tiempo, del dispositivo K. Si eso no ocurre, la unidad será juntar lo que estuvo junto hasta el 22-N: no es poco; tampoco parece suficiente.


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