El director de orquesta británico Edward T. Downes, decidió viajar junto con su esposa a una clínica de eutanasia, porque estaban muy enfermos (foto de archivo, 1967).
Londres - El director de orquesta británico Edward Thomas Downes, de 85 años, se quitó la vida junto a su esposa Joan, de 74, en la clínica suiza de eutanasia Dignitas, un hecho que generó polémica en el país y motivó una investigación policial.
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Downes y su esposa -que padecía una enfermedad terminal- decidieron someterse al suicidio asistido el 10 de julio en el centro suizo por sus problemas gravísimos de salud, informó la familia en un comunicado. De acuerdo al escrito, la pareja «murió en paz, en circunstancias que ellos mismos eligieron».
El conductor, nacido en Birmingham, había trabajado por más de 40 años con la Orquesta Filarmónica de la BBC y su muerte causó ayer polémica en el país, principalmente entre grupos que se autodenominan provida y contrarios a la eutanasia. Los organismos ProLife Alliance (Alianza Pro Vida) y Care Not Killing (Cuidados, no Muerte), criticaron la decisión de la pareja de someterse a un suicidio asistido, que según ambas entidades «da un mensaje equivocado» a quienes padecen enfermedades con riesgo de muerte. «Nosotros estamos absolutamente opuestos a la eutanasia, en particular a este tipo de pactos entre esposos. Desconocemos cuán significativa era la enfermedad de la mujer, pero de todos modos creemos en el valor de la medicina y tratamientos paliativos, y nos oponemos a la eutanasia», indicó una portavoz de ProLife Alliance.
Debido a que la eutanasia está prohibida en Gran Bretaña, Scotland Yard decidió intervenir en el caso. Un vocero de la policía metropolitana confirmó que la muerte de Downes y de su esposa están siendo investigadas por el departamento policial de Greenwich, en el sureste de Londres.
«Se reportó a la policía el lunes 13 de julio que un hombre y una mujer con domicilio en Greenwich murieron en Suiza», subrayó el portavoz policial. «Seguiremos investigando las circunstancias de sus muertes. Por ahora no daremos más detalles», agregó.
Los hijos de Downes, Caractacus y Boudicca, informaron en un comunicado que su padre «estaba casi ciego y muy sordo, y tuvo una larga, vigorosa y distinguida carrera como director».
«Nuestra madre, de 74, comenzó su carrera como bailarina de ballet y luego trabajó como coreógrafa y productora de televisión, antes de dedicar los últimos años de su vida a trabajar como asistente personal de nuestro padre», agregó. Según la familia, «ambos vivieron a pleno y se consideraban extremadamente afortunados por haber tenido existencias tan ricas, tanto profesionalmente como a nivel personal».
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