10 de marzo 2010 - 00:00

Por ahora seguirá faltando nafta en Capital y conurbano

Las colas para cargar nafta se notan en algunos puntos claves del área metropolitana. Hay aumento de la demanda, escasez de oferta, actitudes preventivas de los consumidores y maniobras para trasladar producto al interior, donde el precio es más alto.
Las colas para cargar nafta se notan en algunos puntos claves del área metropolitana. Hay aumento de la demanda, escasez de oferta, actitudes preventivas de los consumidores y maniobras para trasladar producto al interior, donde el precio es más alto.
En un contexto de parcial desabastecimiento de naftas que se advierte en algunos puntos de Capital Federal y Gran Buenos Aires, YPF señaló ayer que deberá importar 50 millones de litros de nafta en los próximos días y responsabilizó a las empresas competidoras por la escasez de oferta frente al aumento de la demanda. En tanto, en el Gobierno hay indicios de preocupación por la cantidad de gasoil disponible para la cosecha de soja que será récord y comenzará en mayo.

Según el director de Comunicaciones de YPF, Sergio Resumil, «las tres refinerías de la compañía están operando al cien por ciento de su capacidad de producción, y abasteciendo nuestra red con un volumen de nafta superior, inclusive, al del año pasado».

En tanto, según el vocero, «Shell, Esso y Petrobras bajaron la producción, el procesamiento de crudo y la distribución de combustible», por lo que en «enero y febrero hubo 200 mil metros cúbicos menos por parte de la competencia».

Por su parte, las tres petroleras mencionadas descartaron que haya un problema de producción. El director de Asuntos Públicos de Esso, Tomás Hess, aseguró que «en estas semanas la velocidad de la demanda supera a la logística, por lo que hay colas que deberían solucionarse en los próximos días».

Normalidad


Petrobras indicó que «sus refinerías están operando con normalidad y procesando la totalidad de su producción de crudo y a la vez comprando en el mercado local para mantener abastecida su red de comercialización». También afirmó que «no registra desabastecimiento en ninguno de los sectores en los cuales comercializa sus productos».

Shell, en tanto, informó que en el primer bimestre vendió un 8,3% más de naftas y un 16,6% más gasoil que durante el mismo período del año anterior. También expresó que «la refinería operó y continúa haciéndolo a la máxima carga que le permite la oferta de petróleo crudo disponible, especialmente en la variedad proveniente de la cuenca neuquina».

Las colas para cargar naftas y la imposición de cupos en pesos para el expendio en algunas estaciones de servicio se dan en un escenario de fuerte y sostenido crecimiento de la demanda, probablemente superior al estimado al iniciarse el año pasado la reactivación económica.

El alza de la demanda parece tener más peso en Capital y en Gran Buenos Aires, precisamente donde la oferta es menor porque las compañías prefieren colocar sus productos en el interior donde los precios son más altos, mientras que en el área metropolitana se mantienen los valores contenidos por la presión de las mediciones del INDEC.

Como éste mide el consumo de naftas súper, el precio de este producto es el que tiene más brecha con lo percibido en el interior, por eso los consumidores se encuentran con que no pueden cargar, tienen un límite para hacerlo, y en algunos casos, sólo hay naftas premium, que son más caras.

YPF viene ganando participación en el mercado de combustibles desde 2009 porque ofrece menores precios, reteniendo actualmente más del 56% de las ventas. Esto, unido al alza de la demanda, la habría dejado sin stocks para cubrir la baja en la producción que se originará en una parada programada para las próximas semanas en la refinería de Luján de Cuyo.

La importación de naftas no se beneficia con las exenciones impositivas que se contemplan por ley para el gasoil. No obstante, en YPF no quieren adelantar por ahora el precio al que comprarán las naftas, ni la pérdida económica que implicará la operación debido a la diferencia entre el precio local y el internacional.

Refinación al límite

Aunque algunos analistas creen que la situación expresa nuevamente la crisis energética, en el país todavía no falta crudo para procesar, aunque, como ya se notó en años anteriores con el gasoil, la capacidad de refinación se encuentra al límite.

Sobre el petróleo disponible, ayer también terció en el debate Pan American Energy, que extrae crudo, pero no lo procesa. Dijo que la empresa «no produce combustibles, y que por regulación de la Secretaría de Energía, ofrece el 100% de la producción a las compañías de refinación». La compañía aclaró que «la Argentina mantiene plenamente el autoabastecimiento petrolero».

No obstante, también es cierto que una larga disputa sobre los precios entre productoras y refinerías sigue sin resolverse totalmente, por lo cual estas últimas que no tienen petróleo propio compran menos cantidad para producir combustibles.

Mientras los faltantes de naftas afectan sobre todo a los automovilistas del área metropolitana, el Gobierno está presionando a las empresas para que produzcan gasoil por encima del entregado en 2008. Es decir, no tomar como referencia las ventas de 2009 afectadas por la crisis económica. La falta de gasoil impactaría en la cosecha y en el transporte, y podría acentuarse en las próximas semanas si los productores agropecuarios empiezan a acumular stocks. 

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