• NO SE REUNIERON AYER PORQUE "NO ESTABAN TODOS LOS JEFES DE BLOQUE"
Gabriel Morini
A contramano del volantazo para suspender la suba en los gastos de representación de los legisladores que dio la semana pasada el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, en el Senado patearon la definición para la semana próxima por "ausencia" de algunos jefes de bloque, que imposibilitó el cónclave que había armado ayer la vicepresidente, Gabriela Michetti.
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La polémica se generó días atrás por la duplicación de los gastos de representación, que pasaron de $10.000 a $20.000, junto al aumento de los viáticos. Esa medida gatilló una serie de críticas de todo tipo contra diputados y senadores, debido a que la suba global marcaba un incremento del 47% para este año, por encima de cualquier índice inflacionario y de paritaria.
Durante la discusión del Presupuesto 2017 en Diputados, Monzó retrotrajo el incremento en cuestión. Sin embargo, desde el Senado aseguraban ese día que la medida había nacido de una resolución conjunta de ambas cámaras, y que se debía esperar el regreso de Michetti de un viaje oficial.
La vicepresidente volvió y propuso una reunión para ayer que no se llevó a cabo debido a que "no estaban todos los jefes de bloque", según reconocieron fuentes parlamentarias a Ámbito Financiero.
Por caso, los titulares de bancadas que se encontraban ayer en el Senado eran el del interbloque de Cambiemos, Néstor Braillard Poccard -reemplaza temporalmente a Ángel Rozas-, al igual que su par del Interbloque Federal, el peronista Adolfo Rodríguez Saá.
Ambos participaron de la reunión de la Comisión Bicameral de Seguridad Interior a la que concurrió el procurador penitenciario, Francisco Mugnolo (ver aparte).
También estaba el jefe de la bancada del Frente para la Victoria, Miguel Pichetto. Pero la imposibilidad para tratar del "dietazo" (los sueldos de los parlamentarios están a mitad de la tabla si se los compara con los de la región) se dio porque el Senado contiene varios monobloques que suelen trabajar en conjunto con otras fuerzas pero que, en los hechos, están integrados por un único legislador, y muchos de ellos ayer no estaban.
De esta manera, la decisión de tratar la baja, suspensión o reacomodamiento del aumento en cuestión quedará, al menos, para el martes próximo, cuando se retome la actividad en el Congreso.
En caso de no desactivar el incremento, los legisladores argentinos cobrarán actualmente alrededor de u$s5.615, equivalentes a $84.812.
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