El Gobierno nacional tomó la decisión política de no participar en las maniobras navales Unitas que se realizan cada año entre la Marina de los Estados Unidos y los países de América del Sur. No hay buques de la Armada presentes, sólo un puñado de marinos en calidad de observadores. Esa categoría identifica a los países que no desean asumir el compromiso pleno con la doctrina militar que se recrea en las ejercitaciones en curso o a aquellos que evalúan participar a futuro en las maniobras. La versión 2009 de este ejercicio denominada Unitas Gold adquiere un significado especial: es el cincuentenario del mayor juego de guerra naval multinacional, esta vez Estados Unidos (creador del ejercicio) es el país anfitrión comenzó el 20 de abril pasado y finaliza mañana.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La Argentina ha sido miembro activo de Unitas, desde su primera planificación en 1959, su ejecución entre agosto y noviembre de 1960, hasta que ahora la administración Kirchner canceló la presencia naval, justo para el cincuentenario. Mensaje político que no pasaría inadvertido ni siquiera para el lego en las artes de la diplomacia. La medida afecta el adiestramiento de los marinos criollos en un aspecto vital para las operaciones combinadas: la integración de esquemas defensivos multinacionales.
Las marinas de Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, República Dominicana, Uruguay y Alemania se sumaron a los anfitriones estadounidenses en la base naval de Mayport en Jacksonville, Florida. Las operaciones se dividieron en dos fases: entre el 20 y el 23 de abril, en Mayport hubo reuniones de coordinación y alistamiento de buques, submarinos, aviones, helicópteros e Infantería de Marina. La segunda, entre el 24 de abril y hoy, en el mar, con entrenamiento programado primero y luego fuego real de artillería, operaciones de interdicción marítima, defensa aérea, desembarcos anfibios y misiones de operaciones especiales.
«Mientras nos embarcamos en esta versión numero 50 del Unitas, también celebramos su historia y su éxito. A través de los años Unitas ha evolucionado para adaptarse a las necesidades e intereses mutuos de las Américas y el Caribe», dijo el contraalmirante Joseph Kernan, comandante de la Cuarta Flota y de las Fuerzas Navales del Comando Sur de los Estados Unidos en la apertura de las operaciones. En sus inicios, el objetivo apuntaba al entrenamiento de la Armada de Estados Unidos con sus aliados latinoamericanos para enfrentar la amenaza soviética en el marco de la Guerra Fría. Desde la fractura de la URSS, las operaciones se modificaron y atienden los cambiantes escenarios de conflicto global, por eso el adiestramiento se hace como una gran fuerza naval combinada (al estilo de las que emplea Naciones Unidas para mantenimiento o restablecimiento de la paz en zonas beligerantes) integrando en un mismo grupo la mayor parte de armadas regionales, inclusive otras de la Unión Europea (Alemania y España). La ausencia de los marinos criollos en el Unitas no es una novedad para los gabinetes de análisis que buscan explicar el modus operandi del Ministerio de Defensa en la relación bilateral con EE.UU. La jefa castrense plantó hitos de distancia con los canales militares norteamericanos, el último: ordenó el desalojo al grupo militar de Estados Unidos que tenía oficinas de enlace en el edificio Libertador, sede del Ministerio de Defensa. El tema no está terminado, el embajador Earl Wayne redobló la apuesta y envió una nota al canciller Jorge Taiana, solicitando la revisión de la medida. Resta una semana de plazo antes de la mudanza definitiva y Taiana no ha contestado la nota oficial.
Wayne, funcionario del Departamento de Estado, aún parece convencido del cambio que se habría registrado entre su país y la Argentina de Kirchner, tras la reunión de Barack Obama y los presidentes de UNASUR durante la V Cumbre de las Américas. El 19 de abril, en diálogo con los medios de prensa argentinos que cubrieron las alternativas del encuentro con Obama, la presidente Cristina de Kirchner dijo: «Una muy buena reunión, inédita».
«Lo que necesitamos es construir confianza y eso se hace no sólo con discursos, sino con actitudes rigurosas y concretas», agregó la Presidente. Un día después, el Unitas Gold comenzó con el faltazo de los navíos criollos.
A favor de Garré hay que consignar que había advertido con anterioridad la reticencia del Gobierno nacional a la participación en el Unitas. En efecto, durante la VIII Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas, que se desarrolló en la ciudad de Banff, Canadá en setiembre de 2008 le comunicó la novedad al propio secretario de Defensa de los Estados Unidos, Robert Gates.
Dejá tu comentario