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Precios de las naftas seguirán subiendo
En este momento rige la prórroga del congelamiento de precios de los combustibles dispuesto desde el 9 de abril por seis meses y extendido hasta el 25 de noviembre por Moreno. Nunca fue en realidad un congelamiento, porque las petroleras quedaron habilitadas para alcanzar los precios más altos vigentes en cada región de las seis en que se dividió el país, en cualquier estación de servicio, sea perteneciente a la red de alguna petrolera o una blanca, siendo estas últimas las que tienen los valores más caros. A partir de ese esquema, YPF aplicó aumentos en los precios que promediaron el 30% entre el tercer trimestre de este año e igual período del anterior. Además todavía tiene un margen del 8% al 10% para subir, por lo menos en Capital Federal y Gran Buenos Aires. Si utiliza o no esa posibilidad, depende del contexto político y de las necesidades propias de la empresa, pero éstas por ahora parecen las dominantes, de modo que si le hace falta aumentar para mantener la rentabilidad, la conducción de Miguel Galuccio puede demorar un tiempo, pero no mucho, los ajustes de valores al público.
Aunque YPF compra ya a otros productores una parte del petróleo que refina, la situación en las otras petroleras que compran todo el crudo a terceros, como es el caso de Shell, Oil y Axion (ex Esso) es distinta. Tuvieron y siguen teniendo precios más altos que los de YPF, pero mayormente ya se tomaron todo lo posible dentro de los topes teóricos al 9 de abril.
En estos casos, para mantener la rentabilidad dentro de los niveles más altos obtenidos en los últimos dos años, necesitan seguir adecuando los valores por la suba de costos y en particular porque compran el crudo según el tipo de cambio oficial y éste acumula una devaluación del 17% al 18% desde el 9 de abril.
De todas formas, si YPF no mueve los precios las otras empresas tampoco lo harán, a menos que puedan hacerlo dentro de los topes, y en principio mientras sigue rigiendo el congelamiento de Moreno.
En tanto, ya se detectó que las estaciones de servicio de redes que no son la de YPF y que pertenecen a pequeños propietarios, y las blancas ya están en muchos casos superando los topes. Las entidades que representan a este sector argumentan que lo hacen por la suba de costos, en particular el salarial. También es cierto que la mayoría de estos expendedores tomaron rápidamente el tope posible, y cuando las petroleras les ajustaron precios empezaron a perder ganancia en un negocio que opera con márgenes estrechos.
Por último, se está ya muy cerca del pico de la demanda de fin de año y vacaciones, de modo que por lo menos YPF y Shell estarían obligadas a importar cierto volumen de naftas para responder a la demanda. Esto también va a presionar sobre los precios al público, pero es posible que todos esperen un poco para ver de qué se trata este nuevo momento.


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