24 de diciembre 2008 - 00:00

Preocupa avance de las tucuras

Si algo le faltaba a la campaña 2008/09 era una invasión de tucuras. Durante los primeros días de diciembre la plaga apareció en los partidos bonaerenses de Benito Juárez, General Lamadrid, Coronel Suárez, Pringles, Laprida, Tres Arroyos y Tandil, y también hubo algunos episodios en otras regiones productivas. El Gobierno anunció que destinará $ 10 millones para un plan de emergencia de fumigación de las zonas afectadas.
La especie Dichroplus maculipennis, conocida como tucura de alas manchadas, ha sido considerada históricamente por el agro como la más dañina, dado que puede trasladarse a distancias de hasta 40 kilómetros.
«La explosión poblacional de esta campaña se produce después de varios años de sequía y por haber prevalecido sobre sus enemigos naturales, parásitos y predadores, que las controlan biológicamente», explicó ayer María Laura de Wysiecki, investigadora del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (dependiente del Conicet y de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata) y agregó «en Benito Juárez se contaron lotes con 50 y 100 tucuras por metro cuadrado».
La tucura fue una plaga importante en los años 80, cuando la mayor parte de los campos se dedicaba a la ganadería, pero el avance de la agricultura con labranzas y los tratamientos con insecticidas clorados redujeron mucho su incidencia, explicó un comunicado de prensa de CREA.
Sin embargo, en los últimos años el avance de la siembra directa sin remoción de suelo y las primaveras secas provocaron un gradual avance de la plaga, aunque dentro de niveles tolerables. Pero a fines de 2008 hubo una explosión poblacional detonada por los fuertes calores de noviembre. Las altas temperaturas aceleraron la eclosión de los huevos y el nacimiento de individuos que tienen gran capacidad de consumo.
Durante los primeros días de diciembre se registró la presencia de ejemplares adultos de unos dos centímetros de largo, voladores y con capacidad reproductiva. «Se mueven en masa e ingresan a las cabeceras de los potreros agrícolas desde otros lotes de uso ganadero o en los que no se ha realizado remoción de suelo en los últimos años. De noche, se agrupan en postes del alambrado o en los tallos de los cardos», comenta Roberto Botting, representante de la Asociación de Productores de Benito Juárez.
Las plantas jóvenes y verdes de la soja son devoradas rápidamente por la plaga.

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