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Preocupa suba de tasa en EE.UU.
Ben Bernanke
Los bancos en Egipto reabrieron ayer, aunque la Bolsa de El Cairo aún se desconoce cuándo volverá a operar, y la libra egipcia apenas cayó un 1,3% a 5,93 por dólar. De todos modos los operadores de cambio señalaron que hoy podría aumentar la presión cuando abran los bancos en Europa.
«La gente está tratando de salir. Habrá más mañana (por hoy), cuando vamos a probar 6 libras por dólar», dijo un operador basado en Londres.
Por su parte, Angus Blair, jefe de análisis de Beltone Financial, le dijo a Reuters que «por cómo lucen las cosas, no prevemos una fuga de la libra, de momento. La atmósfera que prevalece es mucho más tranquila de lo que podríamos haber supuesto la semana pasada. Asumíamos alguna dolarización, pero que el sistema soportaría». «Cada día que pasa hay una mejora gradual de la estabilidad. Si las mejoras continúan así, podría estar cerca de normalizarse para el final de la semana», dijo. La libra había caído al mínimo en seis años en los dos días de operaciones posteriores a las primeras protestas, del 25 de enero. Cabe señalar que hubo una importante liquidación de posiciones en bonos soberanos de Egipto que se tradujo en un aumento de la prima de riesgo de hasta 200 puntos básicos. El costo de los seguros por default (CDS) treparon de 300 a casi 425 para ubicarse en torno de los 380 puntos básicos.
Hoy el país africano enfrenta otra prueba de confianza cuando el banco central subaste títulos del Tesoro de corto plazo por 15.000 millones de libras egipcias (u$s 2.600 millones, tras verse forzado a cancelar licitaciones la semana pasada.
Por lo pronto los mercados dejaron en un segundo plano la crisis de Medio Oriente y privilegiaron los datos de la economía norteamericana y europea que mostraron señales de recuperación. Ello explica los récords alcanzados en Wall Street y las ganancias recogidas, en una semana difícil, en los principales mercados del mundo.
Sin embargo, hay una señal a tener en cuenta y es la suba de las tasas de interés de largo plazo en EE.UU. Algunos consideraron que los inversores preocupados por las presiones inflacionarias y temores de subas de tasas de la Fed y por los confusos datos de empleo y desempleo conocidos el viernes en EE.UU. optaron por vender bonos del Tesoro y ello llevó a que la tasa a 10 años subiera a niveles del 3,64% anual, no visto desde mayo pasado. Para los analistas es un dato nuevo del mercado que no debe descuidarse.
Esta semana no se esperan datos relevantes pero sí la presentación del titular de la Fed, Ben Bernanke, sobre su visión de la economía norteamericana el próximo miércoles ante una comisión del Congreso. También concentrará la atención de los operadores la decisión del Banco de Inglaterra, en cuanto a la tasa de interés, que enfrenta la encrucijada de una economía que se desacelera pero la inflación es el doble de la pautada.


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