19 de febrero 2010 - 00:00

Preocupan a las empresas los aumentos de las ART

Carlos Tomada
Carlos Tomada
La Unión Industrial Argentina (UIA) salió de su letargo de casi tres meses para retomar un tema que la obsesiona: el vacío legal en el régimen de accidentes de trabajo. La central fabril emitió un comunicado en el que confirma lo que había adelantado este diario a fines del año pasado: una fuerte suba en los costos de los seguros de riesgo de trabajo que aplican las ART sobre las empresas asociadas.

En noviembre, las ART habían enviado una circular a sus clientes explicando que, por imperio de un decreto presidencial fogoneado por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que aumentaba el monto de las indemnizaciones por accidentes laborales, no tendrían más remedio que incrementar las cuotas a partir de enero, y en porcentajes que superaban el 20%. Cumplieron en exceso: los aumentos -según denuncia la UIA- se ubican entre el 30% y el 50%, y en casos puntuales llegan al 100%.

Ahora la UIA -que viene reclamando por una nueva ley de ART que cubra el vacío creado por dos fallos de la Corte Suprema declarando inconstitucionales los topes indemnizatorios previstos en la ley vigente y habilitando la posibilidad de reclamar ante la Justicia laboral un monto mayor- dice que esos aumentos impuestos por las ART «afectan la actividad, la competitividad y el empleo».

El documento de la entidad que preside Héctor Méndez advierte que, «ante el fuerte incremento del costo del seguro de riesgos del trabajo que están informando las empresas y cámaras asociadas, la UIA alerta respecto del impacto sobre la actividad, la competitividad y el empleo que esta situación está generando, sobre todo entre las pequeñas y medianas empresas».

El fallo de la Corte fue dado hace ya más de un lustro, y desde entonces cuanto ministro de Economía pasó por el Palacio de Hacienda prometió resolver el problema; también los dos jefes de Gabinete hicieron lo propio. También la UIA viene denunciando un crecimiento exponencial de la «industria del juicio laboral», a caballo de la resolución de la Corte.

Lo cierto es que la única «solución» fue allegada por Tomada, argumentando que si se aumentaban las indemnizaciones se terminaría la industria del juicio porque -según declaró oportunamente el ministro a este diario- «los trabajadores lo único que quieren es cobrar, y si la indemnización es razonable, no van a la Justicia».

Por eso los aumentos, explican desde una ART: «Para poder hacer frente a los nuevos montos impuestos por el Decreto 1.694 de 2009, es necesario aumentar las cuotas». Los empresarios, por el contrario, aducen que -dado que las cuotas son un porcentaje de los salarios- los mayores costos deberían haber sido cubiertos con la evolución de las escalas salariales.

La UIA recuerda que la situación fue denunciada por ellos en conjunto con el llamado Grupo de los Siete (que comparten con el campo, los bancos, la Bolsa, la construcción y el comercio). En aquel documento, las entidades empresariales le pedían al Gobierno nacional que introdujera modificaciones al régimen de accidentes de trabajo para «proteger efectivamente a los trabajadores, brindar horizontes previsibles a la producción y evitar la artificiosa litigiosidad contra las empresas». Ayer la UIA -en este caso en soledad- volvió a exhortar al Gobierno de los Kirchner para que tome «las acciones necesarias y adecuadas para hacer compatible protección al trabajador con previsibilidad empresaria, a costos razonables». El documento de ayer se cierra calificando de «inviables» las alícuotas que pretenden aplicar las ART, y advirtiendo una vez más sobre la litigiosidad que -según fuentes de la entidad- ya habría originado demandas cuyo to-tal acumulado ronda los u$s 6.000 millones.

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