24 de noviembre 2010 - 00:00

Prepagas pendientes de guerra entre bloques

La ley que regula las empresas de medicina prepaga podría debatirse hoy en el Senado si la Cámara alta decide sesionar. Ayer, la Comisión de Salud de esa cámara emitió el dictamen que podrá llevar hoy al recinto con dos tercios de los votos.

De confirmarse que hoy se trata la ley en el recinto sobre tablas, para lo que hace falta un quórum especial de dos tercios de los senadores (siempre y cuando haya sesión), se abren dos posibilidades:

  • Que los senadores aprueben la ley tal como está, que ya tiene media sanción de Diputados. Si se la promulga como vino, dicen los empresarios, significará poco menos que el fin del sistema privado de salud. Todo indica que se la votará, porque tanto los senadores oficialistas como buena parte de los opositores estarían dispuestos a hacerlo.

  • Que no se trate en el recinto, y -dado que la media sanción de Diputados data de hace dos años- la norma perdería estado legislativo, y será como si nunca hubiera existido. Este, según los empresarios, sería el menor de los males: quieren una ley pero no la que presentó la entonces diputada «K» (y hoy embajadora en México) Patricia Vaca Narvaja.

    Es que hay dos artículos en esa ley, el 10º y el 22º, que los desvela; veamos por qué:

  • El primero de ellos obliga a las prepagas a afiliar a cualquiera que pueda pagar la cuota, sin tener en cuenta patologías preexistentes o la edad del nuevo socio. Los empresarios estarían dispuestos a ceder en el tema de la edad, pero se mostraron inflexibles en lo que hace a las enfermedades que el nuevo afiliado traería al momento de asociarse.

  • El artículo 22º también los pondría al borde de la desaparición. aseguran. Los obligaría a invertir en instrumentos financieros la mitad de las reservas que tienen contabilizadas; los empresarios aducen que esto les impedirá en el mejor de los casos invertir en la compra de equipos y en la ampliación de sus sanatorios, y en el caso más extremo verse obligados a desinvertir para cumplir con esa obligación legal.
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