Presiona a Macri el “gabinete político” con un veto total

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La posibilidad de un veto presidencial a la ley de reforma de Ganancias, en caso de ser aprobada en el Senado, se hizo fuerte entre los funcionarios "políticos" del Gabinete. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, que actúa en sintonía con su par de Interior, Rogelio Frigerio, pasó a ser referente de esa línea y aconsejó a Mauricio Macri esa alternativa, bajo la premisa de que el sindicalismo peronista no respondería de forma rupturista. Se trata de una apuesta riesgosa basada en negociaciones de bajo perfil, por ahora concentradas en los gremios del transporte.

Cerca de Triaca confirmaron que, frente a una eventual sanción en la Cámara alta, el ministro le recomendó a Macri un veto total de la norma y abordar algunas reformas impostergables en el tributo a través de decretos. Entre esos cambios obvios figuran una suba del mínimo no imponible y nuevas deducciones, de modo tal de encontrar aval político de parte de sectores sindicales potencialmente dañinos.

El jefe de la cartera laboral y su par de Transporte, Guillermo Dietrich, buscarán hoy ponerle nombres propios a esa eventual red de contención. Los ministros se reunirán con la mesa chica de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT), que agrupa a los gremios más representativos de las actividades por carretera (Camioneros y colectiveros de UTA), ferroviarios (maquinistas de La Fraternidad, entre otros), aeronáuticos y portuarios.

La propuesta, como adelantó este diario, será eximir del pago de Ganancias rubros salariales que tienen peso decisivo en los sueldos de la actividad del transporte, como los viáticos. Anoche confirmaron que para hacer más atractiva la oferta también se podrán incluir las horas extra. Desde la CATT habían exigido poner a resguardo del impuesto esos ítems y también la diferencia salarial por feriado trabajado.

En el sello, que lidera el portuario Juan Carlos Schmid -a su vez miembro del triunvirato de conducción de la CGT-, explicaron que, a diferencia de otras actividades en el transporte, muchas veces las horas extra y trabajar un feriado no son una alternativa del empleado, sino una obligación. Por caso, alegan que los choferes de larga distancia de la UTA están imposibilitados de abandonar el micro al cumplirse su horario reglamentario o que sería inviable suspender los servicios aeronáuticos durante los feriados. Con igual lógica destacan que para trabajadores del transporte los viáticos son una parte intrínseca de su actividad y no un pago excepcional.

Un encuentro días atrás de la CATT con Dietrich, Triaca y el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, empezó a suavizar la postura de los dirigentes. Prat Gay se comprometió en esa ocasión a trabajar sobre las exenciones y para hoy se esperan más detalles del ofrecimiento. Además de Schmid se prevé que irán a la reunión Omar Maturano (La Fraternidad), Roberto Fernández (UTA), Omar Pérez (portavoz de Moyano en Camioneros) y Juan Pablo Brey (Aeronavegantes).

De contar con buena predisposición en ese sector, Triaca espera tener allanado el camino para avanzar con la línea de un posible veto total sin mayores réplicas sindicales. Es que un paro nacional sin la participación de los gremios del transporte está condenado a perder contundencia.

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