26 de septiembre 2013 - 00:00

Presupuesto y Emergencia: de madrugada y con quórum justo

Una sesión dura aunque con final cantado para aprobar el Presupuesto 2014 y el paquete de prórrogas. Carlos Kunkel y Roberto Feletti defendieron los proyectos. Ricardo Alfonsin y  Manuel Garrido, en el ataque. Juliana Di Tullio hasta llegó a bromear con Jorge Yoma por un vaso de agua. Julián Dominguez  se preparaba a discutir con Elisa Carrió y el resto de la oposición por el criterio para votar el impuesto al cheque.
Una sesión dura aunque con final cantado para aprobar el Presupuesto 2014 y el paquete de prórrogas. Carlos Kunkel y Roberto Feletti defendieron los proyectos. Ricardo Alfonsin y Manuel Garrido, en el ataque. Juliana Di Tullio hasta llegó a bromear con Jorge Yoma por un vaso de agua. Julián Dominguez se preparaba a discutir con Elisa Carrió y el resto de la oposición por el criterio para votar el impuesto al cheque.
Diputados avanzaba anoche en un áspero debate por la votación del paquete de leyes económicas que el Gobierno pidió para antes de las elecciones del 27 de octubre, temiendo que si se cumplen las proyecciones que marcaron las PASO la situación del oficialismo en los recintos se complique incluso antes del recambio de bancas del 10 de diciembre. La agenda del debate de Diputados incluyó, al mismo tiempo, el Presupuesto 2014, la prórroga hasta el 31 de diciembre de 2015 de la Emergencia Económica y de la vigencia del impuesto al cheque, el adicional de emergencia sobre el precio de los cigarrillos, el que grava el capital de las cooperativas y el monotributo.

No se esperaban anoche sorpresas en la votación prevista para la madrugada, a pesar de que el quórum estuvo ajustado en toda la sesión. La única duda seguía girando sobre el criterio de votación para la prórroga del impuesto al cheque, que por contener una asignación específica de su recaudación (la Nación se queda con mas del 80 %) debería votarse con una mayoría calificada de 129 votos.

El kirchnerismo sostiene que por tratarse de una renovación sólo necesita reunir una mayoría simple para aprobarlo y ese fue el criterio, a pesar de la protesta de la oposición, que Julián Dominguez preparó para imponer en el recinto. Para eso buscó el antecedente de la sesión del 14 de diciembre de 2004, cuando también se discutían prórrogas de impuestos. Ese día el radical Jorge Vanossi argumentó: "Estimamos que se requiere la mayoría absoluta de los presentes y no otra mayoría de tipo calificado. El inciso 3) del artículo 75 de la Constitución exige una mayoría especial agravada para establecer o modificar gravámenes como los que estamos considerando, pero en ninguna parte se refiere a la prórroga".

Tras un inicio de sesión complicado (ver nota aparte), Roberto Feletti, jefe de Presupuesto y Hacienda, inició la presentación del Presupuesto 2014: "Este proyecto garantiza autofinanciamiento con equilibrio presupuestario, sin ajuste ni crisis fiscal. El Gobierno superó una situación de desequilibrio presupuestario como la de 2012, producto de un menor nivel de actividad, sin ajustar el gasto y sin tomar deuda, como muchos reclamaban".

La oposición arrancó centrándose en las proyecciones que sirvieron de base al proyecto. "En la República no todo es opinable. Que el INDEC no puede mentir, no es opinable. Que el Presupuesto no debe hacer estimaciones falsas, que no debe engañar, es otra cuestión que no parece opinable. Y hoy se han demostrado los engaños", dijo Ricardo Alfonsín.

Si hay un punto de este Presupuesto 2014 que marca diferencia con los proyectos anteriores es el incremento del peso de la deuda sobre el gasto total. Y no sólo por el incremento de la transferencia de reservas del Banco Central al Fondo de Desendeudamiento que esta vez trepa a u$s 9.855 millones. Alfonso Prat Gay, a poco de inciarse la sesión, fue uno de los que abrió el debate sobre la deuda: "El primer número que salta a la vista cuando miramos el presupuesto es el de servicio de deuda pública. Este presupuesto prevé un aumento de servicios de la deuda del 73,2%. Vale decir $ 77 mil millones para estar al día con los servicios de la deuda. Casi dos veces más que lo presupuestado en salud y en educación. Esta es la belleza del presupuesto, ellos mismos desenmascaran las mentiras", dijo.

"En la década de los 90 se pagaba un 2,3% del PBI de intereses y servicios de la deuda. Este presupuesto propone un 2,4%. Por lo tanto, no nos hablen más del verso del desendeudamiento. Tenemos que pensar también que herencia va a dejar este gobierno en el 2015. El próximo gobierno al primer mes de asumir va a tener que levantar una factura de U$S 15 mil millones de dólares",
siguió. Se refería, entre otros pagos, al impacto que tendrá en el pago del cupón PBI en el 2015

El radical Miguel Giubergia insistió en la misma línea: "La última gran mentira estadística es muy reciente y es la del crecimiento de la Argentina para este año. Nadie se puso colorado el viernes pasado cuando se anunció que estamos en un nuevo boom económico, con crecimiento a más del 8 %. Esto es mentira". Graciela Camaño, en el massismo, se enojó por la calidad de la factura del proyecto de presupuesto: "no pueden venir a decirnos que esto es un presupuesto porque no alcanza a estar en el rango de la libreta de un almacenero".

Y otro radical, Mario Negri atacó al gobierno por la prórroga de la Emergencia Económica: "A treinta años de la democracia, la 'década ganada' será recordada por el 'decisionismo presidencial' que desplazó al gobierno de la ley. A 10 años va a estar marcado por la muerte del parlamento porque asistimos a la mayor transferencias de decisiones políticas de éste al Poder Ejecutivo".

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