13 de agosto 2013 - 00:00

Primaria adelanta la puja por el control del quórum en el Congreso

Elisa Carrió y Fernando Pino Solanas ganadores en las PASO de UNEN ya preparan el inicio de la campaña para octubre. Ayer se conoció la primera foto de la nueva fórmula para diputados con Martín Lousteau como segundo candidato. Para seguir la cábala, la ceremonia fue en el living de la casa de Carrió.
Elisa Carrió y Fernando Pino Solanas ganadores en las PASO de UNEN ya preparan el inicio de la campaña para octubre. Ayer se conoció la primera foto de la nueva fórmula para diputados con Martín Lousteau como segundo candidato. Para seguir la cábala, la ceremonia fue en el living de la casa de Carrió.
Un día después de las PASO, cuando aún no termina de bajar la espuma de los resultados, sólo una certeza ronda por el Congreso: el Gobierno no tiene asegurado poder contar con quórum controlado en Diputados ni, mucho menos, con el Senado. La definición de este dato que impacta directamente en el diseño de los dos años que le restarán desde diciembre a Cristina de Kirchner en la Casa Rosada no depende sólo del número que el D'Hont le asigne para diputados a cada fuerza o del resultado provincial que se pueda proyectar para senadores: si se confirman en octubre las proyecciones del Gobierno, el kirchnerismo habrá incorporado a su bloque bancas que hasta ahora están en manos de aliados, pero dependerá mucho más de éstos que hasta ahora, ya que será mucho más difícil lograr el quórum.

Está claro que hace tiempo que no puede hablarse de quórum propio en Diputados, simplemente porque el kirchnerismo no lo tiene a pesar del 54% de los votos que logró en 2011 y, por lo tanto, menos podría lograrlo ahora. A ese número de 129 en diputados y 37 en el Senado sólo llega en acuerdo con aliados provinciales.

Esos acuerdos se mantienen siempre y cuando no haya conflictos de por medio y los partidos provinciales puedan sobrevivir a pesar del costo que implica para cada uno mantener una alianza con el Gobierno.

Así, el kirchnerismo que hoy tiene 111 diputados puso en juego 34 bancas, y la proyección indica que llegaría a sumar 38. Es decir, sube la bancada a 115.

El problema es que los aliados bajan y el Gobierno se queda en el peligroso límite de contar entre 128 y 129 diputados, quórum más que justo. Además, este cálculo nunca puede basarse en el registro nominal: la realidad siempre está unos cuantos diputados abajo gracias a las gripes, viajes, caprichos, broncas o reclamos del momento.

Escenario

Un caso de manual para el escenario que dejó esta PASO es el de Neuquén. Allí el Movimiento Popular Neuquino transitó una interna tortuosa, que perdió a manos del petrolero Guillermo Pereyra, sindicalista que responde a Hugo Moyano. Ese resultado no es una casualidad: Jorge Sapag paga el desgaste de su acompañamiento al Gobierno (también en las dos cámaras del Congreso) y por el conflicto que genera hacia adentro de la provincia el acuerdo de YPF con Chevron por Vaca Muerta que, además, aun esta pendiente de aprobación en la legislatura provincial y al que se opone Pereyra.

El resultado: pone en peligro 2 bancas para el kirchnerismo en Diputados (entrarán hombres de Pereyra) y dos, o eventualmente tres, en el Senado. Al perder Sapag la interna, además, se complica el MPN de una forma impensada: quedó impactada la figura de la vicegobernadora Ana Pechén a quien el gobernador mandó jugar convencido de la capacidad para vencer al sindicalista. Un clásico del daño colateral que suele aparecer en aliados al kirchnerismo.

Hay otra baja potencial en esa provincia: la Casa Rosada puede perder en el Senado a Marcelo Fuentes, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, útil para todo terreno y defensor de cualquier causa, en manos del acuerdo que maneja en Neuquén Horacio "Pechi" Quiroga con Compromiso Civico, el PRO y la UCR que en esta paso le disputaron el segundo lugar.

En ese juego de lealtades y traiciones con caciques provinciales que se irán acercando o alejando de Cristina de Kirchner de acuerdo a la marcha de las tendencias para octubre, el Congreso tendrá tambien su protagonismo. En ese caso entre dos y tres misioneros estan en juego.

A la sangría del bloque hay que sumar otros casos como la salida de Carlos Heller, que no va a renovar y la pérdida de la banca aliada de Martín Sabatella.

Dentro de las buyenas noticias para el gobierno estan los santiagueños, sin duda el acuerdo mas rentable que le dejó al gobierno la Concertación plural que Néstor Kirchner cerró con Julio Cobos y los gobernadores radicales. De ese momento le quedó al gobierno la lealtad de Gerardo Zamora, sus 7 diputados y senadores.

No pasará lo mismo con los Renovadores de Salta que, alejados de Juan Manuel Urutubey pueden complicarle el número al bloque oficialista , sin contar el impredecible voto de Alfredo Olmedo de Salta Somos Todos y del diputado que ingrese con él.

Cosecha

Otro ejemplo del ejercicio de ingreso de diputados al Frente para la Victoria y baja en los aliados es el de La Pampa. Allí se incorporarán dos diputados al FPV que junto a los misioneros aportarán para llegar a los 38 que el gobierno puede cosechar.

Todo este escenario tiene un condicional impresicindible: que en la provincia de Buenos Aires se mantenga el resultado que ogró Martín Insaurralde, es decir que no haya corrimiento de voto peronista a Sergio Massa.

En el Senado la evaluación de daños es mas simple. Allí el gobierno debería descontar la banca de Daniel Filmus, si es que UNEN se coloca como segunda fuerza en la ciudad, bajar a los ya mencionados senadores neuquinos que hasta ahora votaron con el gobierno pero ya no lo harían y calcular los cambios en Rio Negro, donde sumarán dos si se confirma la victoria de Miguel Pichetto y Salta que puede aportarle una banca mas.

Dejá tu comentario