6 de enero 2009 - 00:00

Puntos oscuros

No se puede definir aún hacia dónde pretende ir el Gobierno con las medidas tomadas en Transportadora de Gas del Norte.
Primero la intervención y luego la denuncia en la Justicia pueden ser un mensaje para que otras empresas se cuiden bien antes de no pagar sus pasivos.
Pero si se está preparando una reestatización no se entiende cuál sería el negocio para el Estado.
TGN debe u$s 345 millones y un fallo internacional obliga a pagar u$s 135 millones más intereses a uno de los socios.
Con tarifas congeladas y sin poder exportar gas, la empresa no es atractiva. Sin embargo, la estatal ENARSA ya quiso entrar a mediados del año pasado y no pudo.

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