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Puricelli viajó a Brasil a mercado de armas
Arturo Puricelli
En el paseo por las góndolas cariocas donde exponen empresas internacionales del sector, Puricelli está acompañado por el jefe de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general Normando Costantino; el director de Material, brigadier mayor Jorge Díscoli, y el director de Presupuesto, Alejandro Moresi. No es un evento para billeteras flacas; se podrán ver los últimos lanzamientos y principales productos de 700 expositores de 48 países, entre ellos Boeing (Estados Unidos), Saab (Suecia), Embraer (Brasil), Eads (Francia), BAE Systems (Gran Bretaña), y del constructor ruso de navíos de guerra Rosoboronexport.
Los aviadores Díscoli y Moresi intentarán reflotar el convenio que firmaron los jefes de las fuerzas aéreas en 2008 para intercambiar repuestos. El arreglo permitiría a los argentinos recibir partes para los cazas Mirage III y a los aviadores brasileños, lotes en desuso de los Boeing 707 de la Fuerza Aérea Argentina. La urgencia se vincula con el estado crítico de los Mirage, aparatos con más de 40 años cuya vida útil ya expiró. Horas antes del viaje, el brigadier Moresi recibió la directiva del secretario de Planeamiento, Mauro Vega, de solicitar al Ejército del Aire Español la cotización por un escuadrón (12 aparatos) de Mirage F-1M, que los aviadores españoles ya dieron de baja. Los aparatos lucen modernizados en aviónica y en sistemas de armas, pero sus células y motores alcanzaron en promedio más de 6.500 horas de vuelo y requieren una inspección general, tarea que encarecerá sensiblemente la oferta.
Luego de la ceremonia de inauguración de la feria, el brasileño Amorim se reunió con sus homólogos de Ucrania, Sudáfrica y Eslovaquia, y con el ministro adjunto de Defensa del Reino Unido, Andrew Murrison. Cuidadoso, Amorim espació las entrevistas para evitar el cruce entre Puricelli y Murrison.
El funcionario inglés consiguió perforar la solidaridad de la Unasur en torno al reclamo soberano por Malvinas. Encabezó una cumbre con su par colombiano Juan Carlos Pinzón a bordo del destructor británico HMS Dauntless que estuvo destacado en Malvinas. El moderno navío, construido por BAE Systems, exhibió sus capacidades a los marinos colombianos cuando permaneció amarrado en Cartagena, Colombia, desde el 9 hasta el 19 de setiembre de 2012. Fue una grieta en la política de veto al ingreso de buques de guerra británicos a puertos regionales que había decidido la Unasur en la declaración de Asunción firmada por los 12 miembros el 29 de octubre de 2011. La provisión de material bélico de punta ha sido y es una herramienta de influencia y control estratégico que aplican las potencias vendedoras con clientes de interés.
El grupo BAE Systems, expositor en la feria y contratista exclusivo de la marina británica, lidera el proyecto de equipar a la Armada brasileña con 6 fragatas a construir con apoyo de la Royal Navy.


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