Moscú - El presidente de Rusia, Vladimir Putin, aprobó el nuevo plan de rescate de la Unión Europea para Chipre y le ordenó al renuente premier Dmitri Medvédev que reestructure el préstamo de 2.500 millones de euros concedido en 2011 a la isla, donde tienen su dinero muchos ciudadanos rusos acaudalados. "Teniendo presentes las decisiones tomadas por el eurogrupo, el presidente Putin cree que sea posible apoyar los esfuerzos realizados por el presidente de Chipre y la Comisión Europea para superar la crisis en la economía y el sistema bancario" de Nicosia, explicó el vocero del jefe de Estado, Dmitri Peskov. Para Putin, el plan B es el mal menor, porque evita males para los bancos rusos, como el Vtb, y porque recientemente el mandatario lanzó una campaña para sacar a la economía rusa de la órbita de las plazas offshore, auspiciando la vuelta de los capitales.
La crisis que afecta a Chipre, que está al borde de la insolvencia, ya hizo eco en el vicepremier Igor Shuvalov. "Es una buena señal para aquellos que están listos a repatriar sus capitales. El sistema bancario ruso inspira más confianza que muchos bancos europeos", dijo Shuvalov. Empero, Medvédev sigue con su cruzada contra la Unión Europea. "A mi juicio, siguen robando lo que ya ha sido robado", observó el vicepresidente ruso con evidente sarcasmo sobre la intención atribuida a los europeos de aprovechar los controvertidos depósitos rusos en la isla, considerada un paraíso fiscal. Medvédev parafraseó a Lenin, quien en 1918 justificó las expropiaciones bolcheviques diciendo "robamos lo que ha sido robado".
Agencia ANSA
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