26 de junio 2013 - 00:00

Putin ningunea a Obama y dice que no entrega al “topo”

El presidente ruso, Vladimir Putin, calificó ayer de “basura” las acusaciones vertidas contra su Gobierno por parte de la Casa Blanca y ratificó la libertad de movimiento del extécnico de la CIA, Edward Snowden.
El presidente ruso, Vladimir Putin, calificó ayer de “basura” las acusaciones vertidas contra su Gobierno por parte de la Casa Blanca y ratificó la libertad de movimiento del extécnico de la CIA, Edward Snowden.
Moscú - El presidente ruso, Vladimir Putin, confirmó que el extécnico de los servicios secretos estadounidenses, Edward Snowden, se encontraba ayer en el área de tránsito del aeropuerto de Moscú y rechazó entregarlo a Estados Unidos, calificando las críticas de la administración de Barack Obama como "basura". La Casa Blanca, en tanto, buscó revertir el papelón diplomático y apeló a la "buena cooperación" rusa.

En sus primeros comentarios públicos sobre Snowden, Putin dijo que como el estadounidense de 30 años se encontraba en el área de tránsito del aeropuerto Sheremetyevo de la capital rusa sin haber pasado por control de pasaportes, era libre de irse y debería hacerlo lo antes posible.

"Llegó como pasajero en tránsito y no necesita ni visado ni ningún otro documento. Como pasajero en tránsito tiene derecho de comprar un billete y volar adonde le dé la gana. No cruzó la frontera rusa y por tanto no necesita visado", afirmó Putin en una conferencia de prensa durante una visita en Finlandia. "Cualquier acusación contra Rusia es basura", subrayó en sintonía con declaraciones previas de su canciller, Serguéi Lavrov, quien había calificado de "infundados e inaceptables los intentos de acusar a la parte rusa poco menos que de un complot, acompañados por si fuera poco de amenazas".

Luego de dejar en claro que Moscú no ve ningún beneficio en extraditar al joven, que aguarda la respuesta de Ecuador a su pedido de asilo político, Putin agregó: "Sólo podemos entregar a ciudadanos extranjeros a países con los que tenemos un acuerdo internacional correspondiente sobre la extradición de criminales. No tenemos un acuerdo semejante con Estados Unidos. Gracias a Dios, el señor Snowden no cometió ningún crimen en territorio de la Federación Rusa".

Sus palabras son un rechazo directo a los dichos del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, que el lunes admitió la inexistencia de un tratado de extradición aunque apeló a "estándares de comportamiento entre naciones soberanas".

Temprano ayer, la vocera del Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU., Caitlin Hayden, había exigido a las autoridades rusas que expulsasen "sin dilación" al exanalista de los servicios secretos. Pero luego de la dura respuesta de Putin, la administración de Obama bajó el tono a sus advertencias y el vocero del Departamento de Estado, Patrick Ventrell, pidió a Moscú que mantenga "la buena cooperación" de los últimos meses en materia policial y explore "todas las opciones" para entregar a Snowden.

El funcionario agregó que espera que el caso "no afecte negativamente" a las relaciones y reconoció la dificultad para entregar a Snowden.

EE.UU. intentó reprender también a China por permitir la huida del joven que develó la trama de ciberespionaje masivo realizado por el Gobierno, pero Pekín respondió indignado. "Las críticas son infundadas. China no puede aceptarlas de ninguna manera", dijo la vocera de la Cancillería, Hua Chunying.

En medio de la crisis por el caso Snowden, Rusia y EE.UU. no lograron un acuerdo sobre la participación de Irán en la conferencia de paz sobre Siria, informó ayer el vicecanciller ruso, Ghennadi Gatilov. Tampoco se acordó la participación de la parte siria y aún no hay fecha para el encuentro.

Agencias Reuters, EFE, AFP y ANSA, y Ámbito Financiero