15 de marzo 2016 - 00:00

Putin ordena el retiro de tropas en Siria

Ayer se reanudaron las conversaciones de paz en Ginebra. Pero un resultado exitoso parece lejano mientras siguen los combates en terreno.
Ayer se reanudaron las conversaciones de paz en Ginebra. Pero un resultado exitoso parece lejano mientras siguen los combates en terreno.
Moscú y Beirut - El presidente ruso, Vladímir Putin, ordenó ayer a sus fuerzas armadas que comiencen la retirada desde Siria, cinco meses después de que lanzó una operación militar para ayudar al mandatario Bashar al Asad y cuando se reanudaron en Ginebra las negociaciones para una solución política al conflicto, que cumple hoy su quinto aniversario.

Putin dijo que las fuerzas rusas en Siria habían cumplido en gran parte sus objetivos y ordenó que Rusia participe más intensamente en el proceso de paz para terminar con la guerra.

"Con la participación de los militares rusos, las fuerzas armadas sirias y las fuerzas patrióticas sirias pudieron lograr una respuesta fundamental en la lucha contra el terrorismo internacional", afirmó el mandatario ruso. "Por lo tanto, estoy ordenando al Ministerio de Defensa que desde mañana (hoy) comience la retirada de la mayor parte de nuestro contingente", concluyó.

No obstante, Moscú mantendrá una presencia militar en el puerto de Tartous y en la base aérea de Hmeymim, en la provincia siria de Latakia.

El vocero del Kremlin, Dmítri Peskov, dijo que Putin había hablado con Al Asad para informarle la decisión y que el gobernante sirio le aseguró "estar listo para iniciar el proceso político en el país lo más rápido posible".

La Casa Blanca se mostró cauta ante la sorpresiva orden del presidente ruso. "Tendremos que ver cuáles son las intenciones exactas de Rusia", dijo el portavoz Josh Earnest minutos después del anuncio.

La retirada de tropas rusas se anunció ayer cuando se reanudaron en Ginebra las negociaciones de paz mediadas por Naciones Unidas entre las partes en conflicto. Un diálogo que se pronostica difícil.

Ayer, el representante de la oposición radical islámica Mohamed Aloush consideró que Al Asad debe ser condenado a muerte por sus crímenes contra el pueblo mientras que el régimen propuso armar un nuevo Gobierno con la participación de la oposición pero manteniéndolo en el poder.

Así se encamina Siria al quinto aniversario del inicio de la guerra, que se cumple hoy, mientras crece el escepticismo de los sirios que más sufren en las zonas asediadas.

Pese a que la situación humanitaria es catastrófica en distintas partes del país tras cinco años de contienda que causaron 270.000 muertos, actualmente es especialmente grave en las áreas cercadas, donde la ONU calcula que hay unas 400.000 personas atrapadas.

Los asedios figuran entre las principales violaciones de los derechos humanos en estos cinco años de conflicto en el territorio sirio por el volumen de población al que afectan, como explicó el investigador de Siria de Amnistía Internacional (AI), Neil Sammonds.

También citó las decenas de miles de desaparecidos en prisiones gubernamentales y los bombardeos indiscriminados contra la población civil. "Todas las partes, tanto el régimen como la oposición, practicaron torturas a sus prisioneros", destacó.

Agregó que las fuerzas de Al Asad son las principales infractoras de los derechos humanos, incluso por encima del grupo terrorista Estado Islámico (EI).

Agencias Reuters, EFE, DPA y AFP

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