18 de septiembre 2013 - 00:00

Queja por negocios

Brasilia - La decisión de Dilma Rousseff de suspender una visita de Estado a Washington pospone un esperado impulso en las relaciones comerciales, dijeron ayer la Cámara de Comercio Americana y la Asociación de Exportadores brasileños.

"La relación económica y comercial pierde una oportunidad de ganar impulso", dijo el presidente de la Cámara de Comercio Americana, Gabriel Rico.

El director de la Asociación de Exportadores de Brasil (AEB), José Augusto de Castro, coincidió. "Este viaje estaba llamado a consagrar una aproximación comercial entre Brasil y EE.UU., que estuvieron muy alejados en los últimos nueve años", indicó.

Esa aproximación era considerada muy importante por sectores económicos brasileños, en un momento de desvalorización del real -que torna las exportaciones brasileñas más competitivas- pero de creciente déficit comercial con EE.UU..

"En el mundo del comercio un aplazamiento significa que alguien ocupa ese espacio", dijo De Castro.

EE.UU. era el destino hace poco más de diez años del 25% de las exportaciones brasileñas, en un 70% de productos manufacturados. Ahora es el destino de apenas el 10% de las exportaciones locales, y la participación de los manufacturados cayó al 30%, expresó De Castro.

En 2010, China desplazó a EE.UU. como principal socio comercial de Brasil, aunque el intercambio comercial se mantiene actualmente en niveles récord y ese país se mantiene como principal inversor extranjero.

La decisión también tuvo fuertes repercusiones políticas y la oposición la juzgó como "marketing electoral" con vistas a los comicios de octubre de 2014, en los que una Rousseff que se ha recuperado en las encuestas buscaría la reelección.

"Apoyamos una reacción fuerte en repudio al espionaje pero en vez de cancelar el viaje ella debería haberlo aprovechado para decir en la Casa Blanca que ello es intolerable".

Agencias AFP y ANSA,

y Ámbito Financiero

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