14 de septiembre 2010 - 00:00

“Racing es cíclico”

“Racing es cíclico”
Racing está otra vez en terapia intensiva. Algo que se repite prácticamente todos los años y que además de cíclico parece folclórico. Después del campeonato logrado en 2001 (un oasis en medio del desierto), nunca pudo completar una campaña exitosa, siempre padeció más de lo que disfrutó.

Cuando los dirigentes contrataron a Miguel Ángel Russo, lo llamaron para que los salvara del descenso y la promoción, después que Claudio Vivas perdiera los tres primeros partidos del campeonato y se tuviera que ir.

Russo cumplió con su trabajo y la segunda etapa de su contrato tenía que ser la del despegue. Ya por consejo de Vivas habían llegado Licht, Bieler, Hauche y Roberto Ayala entre otros y a Russo le trajeron a Giovanni Moreno y Patricio Toranzo porque al equipo le faltaba juego y por eso no creaba muchas situaciones de gol.

El comienzo con dos victorias hizo crecer la ilusión, pero las cuatro derrotas consecutivas fueron un gran cachetazo para un público que otra vez huele a sufrimiento.

Sin embargo, los dirigentes de Racing, con Roberto Molina a la cabeza, siguen confiando en Russo y así se lo hicieron saber en una reunión, más allá de las especulaciones periodísticas (siempre montadas en algún informante) que hablaban de Diego Simeone o Ramón Cabrero como sus posibles reemplazantes.

Es más, el técnico pidió que le traigan un delantero de primera línea en el cupo que tienen por la rotura de ligamentos del juvenil Luis Fariña y los dirigentes prometieron hacer un esfuerzo para conseguirlo.

La búsqueda seguramente será en el mercado internacional (Racing tiene libre una plaza de extranjero) porque es difícil conseguir gol en el mercado argentino.

Lo cierto es que el viernes el equipo juega en Avellaneda ante Colón y allí frente a su público el equipo tiene que mejorar y mucho. Tendrá los retornos de Marcos Cáceres y Giovanni Moreno, que volvieron de sus selecciones, pero el técnico tendrá que trabajar para encontrar una estructura que haga que el equipo sea más contundente, por lo que puede haber más de dos cambios en la estructura.

Lo cierto es que desde 2001 hasta hoy, con distintos matices, todos fracasaron (Ardiles, Cappa, Fillol, Rivarola, Quiroz, Simeone, Merlo, Costas, Micó, Llop y Caruso Lombardi) por falta de tiempo de trabajo, por incumplimientos de Blanquiceleste y por múltiples razones más, pero Miguel Ángel Russo no quiere ser uno más en la lista y por eso piensa luchar por sacar adelante el equipo para lo que tiene que cambiar esa mentalidad trágica de los jugadores y los hinchas.

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