16 de noviembre 2011 - 00:00

Radiografía del corte

Pocos políticos han explicado, al menos en público, el resultado electoral del 23 de octubre, que fue más festejado que analizado. Y menos en los distritos en los que votantes sofisticados, como en la zona norte del conurbano bonaerense, se entregaron a un complejo festival del corte de boletas. Por eso importa conocer los argumentos del reelecto intendente de San Isidro, Gustavo Posse, en diálogo con TN en el programa «Código político», al que fue junto con el ganador por el PRO en Vicente López, Jorge Macri. Veamos lo principal de ese diálogo.

Periodista: ¿Arrastraron hacia arriba en su distrito las candidaturas a presidente?

Gustavo Posse: Claro, mucha elección de Cristina aun en un lugar como San Isidro, mucha elección de Binner al final, y en la anterior, mucha elección de Eduardo Duhalde, con lo cual ya no es una correntada en contra sino que es como un remolino. Pero la gente preserva el modo de gestión, preserva que la articulación social sea buena y respeta que nos hayamos presentando con nuestra boleta, que era la que llevaba adelante a Ricardo Alfonsín y Francisco de Narváez. Sacamos casi el 48% de los votos.

P.: Cristina sacó el 35% de los votos. Debe haber gente que votó Cristina-Posse...

G.P.: Y, hubo casi un 28% de los votos de Binner, o sea, era muy difícil para nosotros y el vecino nos preservó. Nosotros estamos en los votos de casi todos los vecinos, han cortado boleta y nos ponen a nosotros y también nos respetan y nos acompañan con la votación entera.

P.: ¿Cuánto sacó Cristina en Vicente López?

Jorge Macri: El 85% de la gente que me votó, votó boleta cortada. O sea, sólo 9 puntos de los 39 que saqué fueron de mi lista de presidente. Duhalde sólo sacó 9 puntos; impresionante la cantidad de gente que fue a buscar la boleta nuestra.

P.: ¿Por qué pasó eso?

G.P.: Nosotros habíamos participado de una Concertación, y tuvimos mucha obra en aquellos años, 2005 hasta 2007, muchísima obra del Gobierno nacional. Pero después no resultó; nuestra idiosincrasia política no podía comulgar por cómo se venían dando las cosas del Gobierno y con muchísimo respeto en el caso de algunos lugares pudimos separarnos y cada uno volver a su espacio de la política. Pero antes tuvimos mucha obra nacional, y eso hay que reconocerlo, nosotros pudimos conservar la identidad política.

P.: ¿No ocurre que los intendentes hablan de gestión y les va bien pero cuando hablan de política no?

G.P.: Eso es mentira. Lo que hay que cuidar mucho son todos los espacios de la renovación de la política. La verdad es que los intendentes son gente sacrificada, gente cercana al llano, llevan la misma vida que llevan ustedes, ustedes conocen al comerciante cercano a sus casas, salen a trabajar, sus hijos participan de una vida común con el resto.

P.: Ustedes vendrían a ser el nexo más directo con las comunidades.

G.P.: Es el nexo más directo, y eso, al contrario, lo fortalece. Lo que no hay que hacer es tirar al aire la bala de plata, es decir, si siempre se usa a los intendentes después viene la otra cuestión, que se puede usar muy fácil, decir, bueno, son intendentes, no son los grandes dirigentes de los partidos políticos que nos van a dirigir o nos van a salvar, que está demostrado que también fracasaron. A mí me parece que hay que cuidar a los intendentes, se perdieron algunos, se recuperaron, hay nuevos intendentes, que son gente joven; lo que hay que hacer es cuidarlos en la gestión y cuidarlos, si hay dirigentes partidarios importantes, bueno, darles un cuidado a los intendentes y sobre todo a los nuevos.

P.: ¿Qué le piden los vecinos?

G.P.: Son muy exigentes con el intendente, le piden la gestión, le piden las soluciones con el Gobierno nacional, con el Gobierno provincial y después piden que llegado el momento de la presentación política compartir idiosincrasia con el intendente. Es decir, no aceptan que el intendente esté fuera de su idiosincrasia, no es así. Por ejemplo, San Isidro y Vicente López no aceptan que se esté con el poder de turno. Por ejemplo, no hubiesen aceptado que en mi caso hubiese estado en la lista del justicialismo. Me hubiesen respetado la gestión y seguramente me hubiese ido muy mal. Aceptaron que fuese con una boleta que estaba débil pero más cercana a la idiosincrasia de ellos en este mecanismo contra el poder. Es decir, se le pide mucho y está bien que sea así, pero hoy la cercanía de lo local es lo que produce una mayor articulación con todas las jurisdicciones. Y el nivel de exigencia es muy fuerte. También es muy triste el tema de que somos un país, creo que el último del mundo, que usa la boleta sábana.

P.: ¿Cómo se comportó la oposición?

G.P.: La oposición no hizo una buena oferta para edificar la alternancia. Entonces la gente tuvo un voto positivo, dijo, bueno, sigue esta gente, y en algunos casos pueden haber pensado que sigan los malos antes que los supuestos buenos que no estaban a la altura. Seguramente hoy el tema de la cuestión económica sobre todo ya no es tan fuerte electoralmente; si hubiese elecciones pesaría distinto. Ahora, ¿a quién votarían de alternancia?, sigue sin aparecer eso.

P.: ¿Y el radicalismo?

G.P.: El radicalismo tuvo una dificultad eligiendo su candidato, no se creyó que había una elección abierta, hubo dificultades en el caso del socialismo, que iba a ser supuestamente el vice de Alfonsín. Tampoco fue brillante la elección en el caso de Binner, y nosotros tenemos vocación de poder integrar con todos.

Dejá tu comentario