"Solicitaré la inmediata suspensión de esta iniciativa y de todos sus efectos", aseguró Rajoy en una comparecencia televisiva poco después de que las fuerzas independentistas catalanas aprobaran su resolución.
Rajoy interpondrá el recurso mañana, después de una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros. Si el Tribunal Constitucional acepta el recurso, la resolución quedaría automáticamente suspendida de forma cautelar hasta que los magistrados decidieran su veredicto definitivo.
Pero desde el bando independentista quieren seguir adelante de todos modos. En su resolución se especifica que este proceso de secesión "no se supeditará a las decisiones del Estado español, en particular del Tribunal Constitucional".
Si esa desobediencia se concreta, el Gobierno central español podría recurrir al 155 de la Constitución española, que permite suspender la autonomía a una región, lo que supondría apartar al Gobierno catalán de competencias como la seguridad. Aunque no lo descarta, Rajoy ha insistido en varias ocasiones en que no le gustaría llegar a ello.
También podría recurrir a medidas económicas y cortar el flujo de la financiación autonómica a Cataluña, aunque recientemente dijo que no es partidario de hacerlo porque perjudicaría a los ciudadanos. Además, en virtud de una reforma reciente impulsada por el gobernante Partido Popular (PP), el Constitucional podría suspender a todo cargo institucional que actúe en contra de sus decisiones. En el punto de mira está la presidenta del Parlamento catalán, la independentista Carme Forcadell, quien forzó la tramitación urgente de la declaración secesionista.
"El gobierno que presido no va a permitir que esto continúe", aseguró Rajoy. "Estamos decididos a utilizar todos los medios que el Estado de Derecho ha puesto a disposición de la democracia para defender la propia democracia", añadió.
El jefe de Gobierno conservador se reunirá hoy con el secretario general del Partido Socialista y líder de la oposición, Pedro Sánchez, a quien ya incluyó recientemente en una ronda de contactos que mantuvo con los principales líderes políticos para forjar un frente común contra el independentismo catalán.
Ayer, el Gobierno estadounidense reiteró su apoyo "a una España fuerte y unida", tras recordar que el país es un aliado cercano.
| Agencias AFP y DPA |


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