2 de mayo 2013 - 00:00

“Recién ahora pude vencer mis demonios internos”

Dustin Hoffman junto a Pauline Collins, Maggie Smith, Billy Connolly y Tom Courtenay, parte del glorioso elenco británico de “Rigoletto en apuros”, opera prima del veterano actor estadounidense como director.
Dustin Hoffman junto a Pauline Collins, Maggie Smith, Billy Connolly y Tom Courtenay, parte del glorioso elenco británico de “Rigoletto en apuros”, opera prima del veterano actor estadounidense como director.
A los 75 años cumplidos Dustin Hoffman dirigió al fin su primera película, una adaptación de la comedia inglesa "Quartet" que acá se estrena como "Rigoletto en apuros" (ver comentario en página 3 de esta sección), y que el propio actor presentó en el último Festival de San Sebastián como película de cierre. Estuvimos allí, participando de la entretenida conferencia de prensa que Hoffman compartió con uno de sus actores, el pintoresco escocés Billy Connolly, de 71 años.

En realidad, la presencia de éste fue solo para bromear entre ambos y corroborar la aceptación que Hoffman tuvo entre los británicos. "Se adaptó bien, no hizo el ridículo, salvo cuando filmábamos en Buckinghamshire, ahí se enojaba con el ruido de los helicópteros que llevaban a la reina". Hubo pocas preguntas y largas respuestas. Espontáneo, en medio de la charla Hoffman le acomodó los audífonos a Connolly ("Eso es dirigir", dijo el otro, "Eso es ser viejo", retrucó el novel director) e hizo subir a una bonita joven con su bebé en brazos. "Quiero presentarles a Lucy Bevan, encargada del casting", dijo mientras le tomaba la criatura para que ella pudiera verse en todo su esplendor. "Estaba embarazada cuando empezamos y ahora está embarazada de nuevo. La película no sería la misma sin ella, porque atravesó todo el mundo, al menos todas las Islas Británicas, buscando cantantes y músicos retirados, que podrían seguir trabajando pero nadie los llama".

De eso trata, precisamente, la comedia, ambientada en un hogar de artistas retirados. "Le pregunté a Billy '¿de qué crees que trata la película?' y me dijo 'No te mueras hasta que estés muerto'. Conforme degenera tu cuerpo tienes sucesivos problemas físicos, pero es posible que el espíritu se pueda ampliar y extender a pesar del cuerpo. No sé si han visto los Juegos Paraolimpicos, eso es maravilloso. ¡Y los artistas viejos, como el trompetista de 83 años de la película!"

Los protagonistas son Maggie Smith, Tom Courtenay, Pauline Collins, Michael Gambon y el referido Connolly, que también es músico, pero buena parte del reparto está integrado por "verdaderas figuras de la música. Estuvieron en La Scala, pero hoy nadie les daría siquiera una mirada. Fue una experiencia extraordinaria, los llamé por teléfono, en años nadie los había llamado para ofrecerles trabajo, y ésa es una pregunta interesante, ¿por qué dejamos de llamar a gente que todavía puede brindarnos su arte? Quizá no al nivel de sus mejores tiempos, pero todavía puede darlo".

¿Y por qué Hoffman recién debuta como director a los 75? "Durante muchísimos años quise dirigir. Cuando estudiante ya era asistente de dirección. En 1978 empecé a dirigir e interpretar una película, 'Straight Time' [en Argentina, 'Libertad condicional'] La había preparado bien, había armado mi propia compañía, Sweetwall Productions, pero a los pocos días de rodaje estaba tan confundido que preferí delegar el mando en un profesional, Ulu Grossbard. Quizá de haberme hecho director me hubiera desarrollado menos como actor, pero ese fracaso me marcó.  

"Ahora que ya he sido bastante mimado como actor, y empiezan a ofrecerme roles menores, decidí vencer mis demonios internos. Cuando terminé de filmar con Emma Thompson 'Last Chance's Harvey' ['Nunca es tarde para enamorarse'] le dije a mi amigo el director de fotografía John De Borman si sabía de algún guión interesante. Justo a los cinco minutos lo llamó la productora Finola Dwyer diciéndole si se le ocurría algún actor que quisiera dirigir una adaptación de 'Quartet', la comedia de Ronald Harwood sobre viejos artistas. El mencionó mi nombre, ella dijo que debía pensarlo, él me alcanzó el guión, me emocionó, hablamos, le pedí a Finola Dwyer incorporar verdaderos músicos y cantantes, ella tuvo que arreglar con los sindicatos y seguros, y ahí están, artistas de 70, 80, 90 años. A una le cantamos el 'Feliz cumpleaños' en medio del rodaje. Decía que tenía 87, asumía 87, pero sabíamos que tenía más".

¿Y en cuanto al resultado? "Lo único que quería hacer yo era lo que, como actor, les pido a todos los directores: dejar que uno exprese su propia verdad interna, que los actores se sientan cómodos. Me gusta cuando el trabajo parece salir sin esfuerzo, pero llegar a ese estado, conseguir llegar, es un gran esfuerzo. Principalmente eso es lo que intenté hacer y creo que lo logré. No sé cómo lo sentirá el público pero el proceso de creación ha sido un regalo para todos."

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