17 de septiembre 2008 - 00:00

Reconstruirían escuela antártica

El gobierno de Tierra del Fuego y el Ejército Argentino acordaron la reconstrucción de la escuela primaria de la base antártica Esperanza en la próxima campaña de verano 2008-2009. La medida resuelta por el gobierno fueguino se suma a una larga lista de requerimientos que maneja el titular del Estado Mayor Conjunto (EMC), brigadier general Jorge Chevalier, quien debe ocuparse de la planificación, dirección y ejecución de la logística para sostener las bases en el continente blanco.

La iniciativa del coronel Víctor Figueroa, a cargo del Comando Antártico del Ejército, parece colisionar con los escasos recursos. El combustible, vital para la generación de electricidad, calefacción y movilidad en Esperanza así como en el resto de las bases antárticas, aún no fue adquirido porque existe un pleito entre el proveedor, Repsol YPF, y dos ministerios, Defensa y Economía.

Un incendio destruyó el establecimiento educativo en julio de 2007 y obligó a los docentes a dictar clases en una vivienda reacondicionada. En el continente blanco reciben clases diariamente cuatro chicos en EGB, dos en séptimo grado, dos en sala de cinco años y dos más en jardín maternal. Aquél fue un año de mala fortuna para los antárticos. En abril, el rompehielos Almirante Irízar fue devorado por las llamas tras un desperfecto técnico en una tubería de combustible, seguido de cierta negligencia de los marinos, que no detectaron a tiempo el siniestro desatado en la sala de máquinas del navío.

  • Reclamo

  • Repsol reclama un resarcimiento que se arrastra de la campaña antártica del año pasado, proveyó combustibles y lubricantes por un valor de 2,6 millones de pesos y luego, al aplicársele las retenciones, resultó que debía al Tesoro 2,7 millones de pesos. La petrolera dice que el gobierno no consideró la Ley 19.640, que coloca en un régimen especial a los combustibles destinados a la Antártida, y aplicó la Resolución 394/07 con el nuevo esquema de retenciones a las exportaciones de combustibles.

    La mesa de entradas de la jefa castrense, como sucedió con la escuelita y el rompehielos, «se incendió» la semana pasada con una nota girada por Chevalier. Ardió el texto en manos de dos lectores: Germán Montenegro, secretario de Asuntos Militares, y Gustavo Sibilla, subsecretario de Planificación Logística; explica que la inconclusa controversia con Repsol pone en situación de riesgo dos puntos clave del despliegue antártico: el relevo de la base General Belgrano II y el abastecimiento de la base Vicecomodoro Marambio. Ambos son fusibles de la ministra Nilda Garré ante su colega de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, quien monitorea cada paso de la logística; él también puede ser solidario en el demérito político de la clausura de bases. El primer emplazamiento antártico ya consumió todos sus pertrechos y víveres de reserva, pues el año pasado sólo fue completado parcialmente y -según afirmaron fuentes del sector- «si este verano no llegan combustible, víveres y enseres para dos años, lo más adecuado por razones de seguridad del personal es ordenar su cierre». La base Vicecomodoro Marambio necesita alrededor de 6.000 tambores de gasoil antártico (GOA), como se desprende de las licitaciones 57 y 58 de 2008. Esas licitaciones quedaron desiertas porque la petrolera española -única interesada y capacitada para cumplir con el serviciodecidió no presentarse en protesta por las indefiniciones de Economía y Defensa.

    Argüir desconocimiento no cabe; Montenegro y, se entiende, la ministra Garré sabían del reclamo desde que entraron las notas de protesta de Repsol, a fines de 2007 y principios de 2008. Si hasta hubo en aquella oportunidad un encuentro de letrados del ministerio, encabezados por Esteban Rosa Albes, con abogados de la firma española para intercambiar propuestas y contrapropuestas de solución al conflicto económico. Transcurrió casi un año de muerte burocrática del expediente hasta que lo resucitó Chevalier con el ultimátum del jueves pasado. El alto jefe sabe que toca a los militares pagar los pecados que cometen otros y no está dispuesto al sacrificio. ¿O no sirvió de nada sacarse la mochila que significó el Decreto Nº 1.178/08 de Cristina de Kirchner por el que se transfirieron de la órbita del Estado Mayor Conjunto a las Fuerzas Armadas todos los medios aéreos y navales del sostén logístico para la campaña antártica?

  • Reunión interministerial

    La emergencia del combustible fue tema de una reunión interministerial -acudieron el vicecanciller Victorio Taccetti, el director nacional del Antártico (DNA), Mariano Mémolli, y el presidente del Instituto Antártico Argentino (IAA), Sergio Marenssi, entre otros- que se llevó a cabo el viernes pasado en horas de la tarde, en el edificio Libertador, sede de la jefa castrense. El secretario Montenegro mitigó la mala noticia con un aserto: la campaña se iniciaría con normalidad el 15 de noviembre tras la zarpada del buque oceanográfico polar Puerto Deseado y el decolaje de un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea, previsto para el 22 de setiembre. Dejó contentos a los diplomáticos, quienes dependen del Puerto Deseado; su misión es recolectar datos oceanográficos en aguas subantárticas determinantes para la delimitación de la plataforma continental, agenda de Naciones Unidas que el país debe cumplir antes de mayo de 2009. Se enteraron de que el combo de naves rusas alquiladas por contratación directa para la campaña incluiría al rompehielos Capitán Khlebnicov. El navío abastecería la base General Belgrano II. Eufóricos los antárticos Mémolli y Marenssi, por primera vez el personal de científicos de la DNA se acomodará en suites y camarotes cuyo valor al turista en temporada de cruceros al continente blanco es de 15 mil euros por semana. Para estar a tono, ambos viajaron a Alemania en medio de la emergencia con el propósito de estrechar vínculos con sus pares del Alfred Wegener Institut, que instaló laboratorios y un acuario en la base Teniente Jubany.
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