Por poco pero al final el Merval marcó su octavo record consecutivo sumando un 0.12% a 18147.31 puntos. Responsable, en una jornada transcurrió casi toda del lado perdedor fue Petrobras Brasil (+1.17%), que trepando un 1.28% en los últimos cincuenta minutos de deuda adicionó 0.19 puntos a la cartera teórica. Porcentualmente las dos grandes subas, Agrometal, +4.89%, y Celulosa, +4.12%, apenas aportaron 0.14 puntos, en tanto Transener, +3.98%, contribuyó con 0.11. En un sentido contrario, Mirgor (-2.21%) le quitó 0.11 puntos, Comercial del Plata (-2.03%) 0.9 e YPF (-1.7%) 0.12. Telecom (+2.08%), en plena recompra de acciones fue nuevamente el papel del día con $153.2 millones operados, quedando lejos la petrolera brasileña con $78.6 millones mientras su "ex", PESA (+0.94%) en una operación similar, alcanzó $42.6 millones debajo de los $46 millones de Pampa Energía (+0.24%, atención al juego entre estas dos). Por segundo día la petrolera AEN fue la estrella del panel general (+20%), seguida por Quickfood (4.92%; en tanto Introductora (-3.86%) y Gas Ban (-3.11%) fueron las estrelladas. La tónica negativa de la jornada la marcaron los 42 papeles en baja frente a 39 en suba y 7 sin cambio, en una sesión en que se negociaron $622.7 millones en acciones (aun sin las operaciones de TECO y PESA, el volumen hubiera sido significativo, un 70% mayor al promedio diario del año). Ayer comentamos como el "corset" que se impuso a las cotizantes locales para evitar su retiro de la cotización -lo que no se ha logrado; en estos momentos hay al menos tres en camino de hacerlo a mediano plazo y de las treinta que prometían en junio se incorporarían antes de fin de año no hay noticias-, había impulsado a muchas de ellas a "secar" sus propias plazas haciendo que sus papeles coticen de manera esporádica. Esto genera un efecto de histéresis sobre los índices que si bien puede ser beneficioso en tiempos de mermas (los que no cotizan no reflejan la caída), actúa en un sentido contrario durante las subas, lo que se agrava en un contexto inflacionario (los que no cotizan quedan aún más "retrasados"). Si bien la opción lógica hubiera sido facilitar (abaratar) e incentivar el delistado, lo que hubiera elevado la calidad de las cotizantes locales, a fines de 2008 se decidió excluir del índice a todos los papeles que no cotizasen en al menos el 20% de las ruedas de los últimos seis meses. Con esto se apostaba a obtener lo mejor de los dos mundos: seguir frenando/maquillando el delistado e insuflar el índice general. Sigue el lunes.
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