No fuimos capaces de encontrar en los últimos 30 años ninguna seguidilla ni cercana a los 9 records históricos consecutivos -$ y U$D- que acaba de anotar el Merval tras trepar el viernes un 0.61% a 18257.28 puntos. Deberíamos callar y que cada lector saque sus conclusiones, analice sus temores y también su codicia. Pero tenemos otros deberes. De la mano de Petrobras Argentina (+1.87%) alcanzando $37.3 millones y AEN en el panel general que con $9 millones fue por tercer día la estrella del mercado (+21.21%; atrás Petrolera Pampa, +10.38% e Instituto Rosenbusch, +7.9%; las estrelladas: Polledo, -3.66%, Metrogas, -3.56% y Quickfood, -3.35%) y su homónima brasileña (+0.16%) con $ 69.2 millones acompañada en el líder por Pampa Energía (+1.2%) con $ 42.7 millones (las mayores subas aquí fueron Carboclor +7.81%, Edenor +5.2% y Holcim, +4.68%; las mayores mermas el Banco Francés, -1.92%, Central Costanera, -1.77% y el G. Galicia/Tenaris, -1.35%) se negociaron acciones por $542.2 millones (con 48 alzas, 4 papeles sin cambio y 40 bajas) 13% menos que el jueves, pero un 26% más que el promedio del mes y el 188% más que el del año. Decir más significa arrepentirnos más adelante. Comentábamos la semana pasada cómo la reducción en el número de empresas listadas había derivado en una serie de medidas adversas para el mercado y en particular para el Indice General de la Bolsa (asimilación de empresas foráneas, caída en la bursatilidad, incremento de la histéresis, restricción al número de integrantes, etc.), en la búsqueda de maquillarlo para que disimule esta huida secular de las cotizantes y tienda a reflejar más las tendencias alcistas que las bajistas. Este cúmulo de modificaciones ha ido tornando en un absurdo su comparación intratemporal, ya que de ser un índice "representativo del valor de todo el mercado argentino" pasó (hoy no es más un indicador general, no encarna a las empresas locales, su composición varia trimestralmente, etc.) a ser un doble híbrido entre firmas extranjeras y lo más especulativo de nuestra plaza. Así, su correlación con el Merval ha ido creciendo (del 90.6% hasta 2000, se pasó al 94.6% entre 2000 y 2008 y un 97.11% desde entonces y mientras hasta 2008 el rendimiento diario del General superaba al Merval en 0.0063%, de entonces lo adocena en -0.02%) al punto de hacerlo redundante. Antes de pasar a la cartera Merval, mañana unas palabras sobre Fondos Comunes de Inversión (FCI).
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