13 de noviembre 2009 - 00:00

Recorrido cultural por los barrios del DF

Recorrido cultural por los barrios del DF
Seguramente si es un hombre de negocios ha estado en el DF por un puñado de días o si sólo visita México para recorrer sus seductoras playas también hizo escala en esta imponente urbe. ¿Pero por qué no incluirla seriamente como punto de visita y no sólo de paso? Para eso es conveniente derribar algunos mitos que caen solos pasando unos días en esta inconmensurable ciudad de más de 20 millones de habitantes y dejarse seducir por su historia.

Esta vez la propuesta es hacer un recorrido por la ruta cultural e histórica del Distrito Federal, que va desde sus raíces aztecas hasta las modernas pinceladas de Frida Kahlo, de la arquitectura neoclásica, Art Déco o Art Nouveau, a los modernos lofts de barrios en pleno renacimiento.

De Colonia Roma a La Condesa

Colonia Roma y La Condesa son junto con Juárez un tridente de colonias cercanas al centro histórico muy pintorescas y que por sus bares, plazas, fuentes, librerías y galerías vale la pena recorrer tanto a plena luz del sol como cuando el día va bajando el telón.

La Colonia Roma fue a principios del siglo XX el lugar de residencia de la clase alta de la ciudad, lo que explica los numerosos palacetes y mansiones. En 1985 fue uno de los puntos más afectados por el terrible terremoto que azotó la ciudad y ahora vive un proceso de renacimiento. Sus edificios son verdaderas obras de arte a la calle con estilos que van principalmente del Art Nouveau y la Belle Époque, al neocolonial. Entre sus monumentos al aire libre son imperdibles la Plaza de la Villa Madrid, la Plaza de Río de Janeiro, la Casa Lamm.

Ideada a principios del siglo pasado para una expansiva clase media revolucionaria, La Condesa muestra una arquitectura Art Déco y una composición bien cosmopolita. Hoy también vive un renacimiento que hace que sus construcciones casi centenarias convivan con modernos lofts. Pero sin duda su principal atractivo está en su movimiento constante, que tiene epicentro en sus cafés, restoranes, galerías de arte y librerías.

Un paseo por el centro histórico

El centro histórico es un destino mismo dentro del DF. Declarado en 1987 como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, puntualmente es el lugar donde se erigió la antigua Tenochtitlán, que fue destruida por los españoles para reedificar la capital de la Nueva España. El recorrido comprende unos 1.400 edificios históricos de variada arquitectura, por lo que también se conoce a México como La Ciudad de los Palacios.

Es ineludible arrancar este recorrido por el Zócalo, que es el nombre con que popularmente se conoce a la Plaza de la Constitución. Está bordeada por la Catedral Metropolitana, el Palacio Nacional (donde está el presidente mexicano) y el edificio del Gobierno del Distrito Federal. También la rodean unas 50 joyerías y varios hoteles históricos como el Gran Hotel Ciudad de México, cuyo valor radica en ser la primera obra Art Nouveau de la ciudad y por poseer un maravilloso domo de Tiffany que lo convierte en un lugar único.

Dentro de los edificios que rodean al Zócalo, sin duda el más destacado es el de la Catedral. Es una de las obras cumbre del arte mexicano y de las más destacadas del hispanoamericano. Construida en piedra gris, lo que le da un aspecto particular, la obra refleja la riqueza cultural mexicana de varios siglos ya que su construcción arrancó a principios del 1500 por orden de Hernán Cortés y su fachada final, tal como la conocemos ahora, fue concluida en 1813. Su rica historia de construcción le da ese aire ecléctico a esta obra. Una de sus piezas más impactantes es el denominado Altar del Perdón, hecho por el reconocido artista Jerónimo Balbás, que es de corte barroco y está cubierto en oro.

A pasos del Zócalo está una de las muestras más realistas de la hispanización: el Templo Mayor. Allí pueden verse los orígenes del centro histórico de México, ya que fue el epicentro religioso de los aztecas de Tenochtitlán. Destruido por los colonizadores españoles, fue descubierto recién en 1978 por casualidad cuando obreros de la compañía de luz mexicana realizaban un trazado de cableado subterráneo y al bajar el piso encontraron restos del templo. Nueve años más tarde, se construyó el Museo del Templo Mayor, que ofrece un real paseo por las ruinas del antiguo México y donde pueden verse piezas arqueológicas de un valor incalculable.

Para cerrar este circuito es bueno hacer un paso por sus bares tradicionales, principalmente por el histórico Café Tacuba. Este bar típicamente mexicano es punto de encuentro entre lugareños y extranjeros. Su particular decoración cargada de madera y su rica historia lo muestran como un lugar ineludible para, además, disfrutar de las delicias típicas. Lugar de asesinatos y célebres figuras, que lo siguen visitando en su actualidad, durante su recorrido aún se pueden observar los orificios de disparos con los que Pancho Villa mandó a callar a unos molestos comensales.

El Coyoacán: de Cortés a Frida

El Coyoacán es quizás el barrio más bello del DF, que enamoró no sólo a este cronista. La historia de embelesamientos arrancó en el siglo XVI. Se dice que Hernán Cortés quedó tan fascinado por estas tierras que allí decretó la Capitanía General de la Nueva España y formó el primer Cabildo del Altiplano. Sus calles tranquilas y de arboledas centenarias se mezclan con casas del virreinato que más cerca en el tiempo flecharon también a Frida Kahlo y Diego Rivera, quienes fijaron morada en el barrio que hoy alberga al museo conocido como Casa Azul. Otros que no se resistieron a este apacible lugar fueron el rey Carol de Rumania y León Trotsky, quienes lo eligieron como su lugar de exilio. El Coyoacán seduce por su arte, la bohemia de sus bares, sus teatros independientes, ferias y disquerías. Sus calles son muestra de su tinte cosmopolita donde conviven rasgos de culhuacanos, coyohuacas, tepanecas, españoles, italianos, irlandeses, frailes diversos, porfiristas, revolucionarios nacionales e internacionales. Además, alberga a las escuelas de educación artística más importantes del Distrito Federal, la UNAM y el mítico estadio Azteca, escenario de los golazos de Maradona a Inglaterra y donde «el Diez» alzó la Copa del Mundo en el 86. Pero sin duda el punto fuerte de atracción llega de la mano de su embajadora más conocida: Frida Kahlo. Coyoacán fue no sólo su lugar de nacimiento, sino su fuente de inspiración y donde permaneció toda su vida. Su Casa Azul (ver recuadro), donde vivió junto a Diego Rivera, es un verdadero museo del surrealismo y ofrece un paseo por una de las artistas más ricas de la cultura americana.

Pero DF no es sólo un lugar de negocios. Este populoso distrito conmueve y enamora porque es la mejor muestra del choque de culturas mexicanas que va desde su riqueza azteca, pasando por su etapa de colonización hispánica hasta el modernismo de comienzos del siglo XX, todo en un recorrido del que ninguna reunión laboral puede privarnos.



* Enviado Especial

Dejá tu comentario