8 de febrero 2010 - 00:00

Recuperación urgente

Ortega fue tarde y ebrio a la concentración. Lo dejaron quedarse, pero lo sacaron del equipo. Se retiró enojado y sus compañeros lo extrañaron. River jugó un partido anodino y empató de local.

El «Keko» Villalva lucha contra dos defensores de Rosario Central. Al pequeño delantero de River le pesó reemplazar a Ariel Ortega, que otra vez se quedó fuera del equipo por sus problemas con el alcohol. Esta semana será clave para el futuro del «Burrito» en el club. Se estima que tendrá una sanción, aunque trascendió que River le debe más de  medio millón de dólares.
El «Keko» Villalva lucha contra dos defensores de Rosario Central. Al pequeño delantero de River le pesó reemplazar a Ariel Ortega, que otra vez se quedó fuera del equipo por sus problemas con el alcohol. Esta semana será clave para el futuro del «Burrito» en el club. Se estima que tendrá una sanción, aunque trascendió que River le debe más de medio millón de dólares.
Fue un equipo sin alma. Ni siquiera la vuelta de Marcelo Gallardo, que jugó casi 30 minutos, le dio personalidad a un River que extrañó a su «conductor moral» Ariel Ortega, que ni siquiera estuvo en la cancha, porque al mediodía se ofendió, cuando se enteró que no iba a estar ni siquiera en el banco de suplentes y se retiró de la concentración dando un portazo.

La novela de Ortega y sus problemas con el alcohol son historia conocida, porque tanto River como el jugador se encargaron en difundirla y no hicieron nada para ocultarla.

Lo de ayer fue un nuevo capítulo, que seguramente no será el último y que en esta semana gastará muchos minutos de radio y televisión en los programas deportivos, pero también en los programas de chimentos, pero ninguno tendrá la solución.

Lo cierto es que River sintió mucho la ausencia de Ortega y la repercusión del incidente, por lo que jugó un partido muy discreto, sin ambiciones ofensivas, pero sobre todo sin imaginación, ante un Rosario Central que venía de dos derrotas consecutivas y que había demostrado ineficacia ofensiva y algunos problemas en su defensa.

Sin peso ofensivo

Ante este panorama River nunca forzó en ataque, porque el paraguayo Rodrigo Rojas no repitió la actuación frente a Chacarita y porque Villalva luchó más de lo que jugó y Funes Mori está obsesionado en hacer un gol para demostrar que puede ser el nueve de River.

Central no aprovechó la desorientación de River y apenas si se desprendió de su defensa buscando algún contraataque. En este panorama el 0 a 0 fue el resultado más lógico, a pesar de un remate de Rojas en el travesaño.

En los palcos hubo una reunión de dirigentes cumbres, Daniel Passarella y el vicepresidente Diego Turnes para ver «¿qué hacemos con Ortega?», la idea es aplicarle una sanción, pero River le debe más de medio millón de dólares, por lo que la cosa no es simple.

Lo cierto es que Ortega necesita a River («porque es mi casa y mi vida») y River necesita a Ortega para recuperar la imaginación perdida y retomar el camino del éxito.

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