30 de mayo 2017 - 00:00

Reino Unido investigará a su inteligencia por el ataque de Manchester

Además de una indagación interna, se puso en marcha otra desde el Parlamento. Una de las alertas sobre el joven yihadista provino del FBI.

Londres - El Gobierno británico anunció ayer que investiga si su servicio de espionaje interior, el MI5, respondió adecuadamente a los tres avisos, uno de ellos del FBI, que a lo largo de los años recibió sobre la radicalización de Salman Abedi, el autor del atentado del pasado lunes en Manchester.

La ministra del Interior, Amber Rudd, afirmó que la revisión es el "primer paso correcto" para la agencia de inteligencia tras el ataque suicida con bomba en el Manchester Arena, que dejó 22 muertos y 64 heridos.

El MI5 está sujeto a la revisión de una comisión del Parlamento y es altamente inusual que las autoridades británicas digan públicamente que el servicio de seguridad está realizando su propia investigación interna sobre posibles fallas.

"La revisión se centrará en qué se sabía sobre Abedi, qué decisiones se tomaron sobre la información y si se pudo haber hecho algo en forma diferente", comentó la fuente, que habló bajo condición de anonimato. "Con esto se trataría de responder si hay lecciones que aprender a partir de la forma en que el Servicio de Seguridad manejó la información", agregó.

La fuente que Abedi no se encontraba entre las 3.000 personas que están actualmente bajo investigación activa por parte del MI5, aunque era uno de los cerca de 20.000 individuos conocidos por la agencia, concentrada en el combate al terrorismo y en el espionaje.

La BBC dijo que el MI5 fue alertado al menos tres veces sobre las "visiones extremistas" del terrorista del Estado Islámico (EI).

Después del atentado, varias personas aseguraron que habían advertido a las autoridades sobre las ideas de Abedi, entre ellas antiguos compañeros de la universidad.

Responsables de la mezquita de Didsbury, a las afueras de Manchester, explicaron a la emisora pública británica BBC que uno de sus imanes denunció al joven por su ideología sospechosa y lo expulsó del templo.

Según reveló una fuente del FBI al periódico británico Sunday Mail, a principios de 2017 informó al MI5 que Abedi pertenecía a un grupo yihadista del norte de África con sede en Manchester, que estaba buscando un objetivo político en este país.

Los servicios secretos indicaron en varias ocasiones que necesitan más recursos para hacer el seguimiento de las 500 posibles tramas terroristas de las que sospechan y de la lista de unos 3.000 sujetos de alto riesgo y otros 20.000 considerados de menor riesgo -entre los que supuestamente se incluía Abedi-.

Mientras los servicios secretos revisan su procedimiento, la Policía continúa su investigación para desmantelar la red de apoyo con la que contó Abedi, que acababa de volver de Libia -donde pudo recibir entrenamiento yihadista-, cuando perpetró el ataque con un explosivo de fabricación casera.

La Policía del Gran Manchester interrogó a 14 sospechosos, tras la detención de otros dos hombres en las últimas horas, el último en la localidad Shoreham-by-Sea, en la costa sur de Inglaterra, lo que implica que se expande la investigación.

En plena campaña electoral para los comicios generales del 8 de junio, Rudd tuvo que defenderse también de la acusación de no haber usado el poder de impedir la entrada al país a los yihadistas británicos que vuelven a Reino Unido tras combatir en Siria o Irak. Según varios medios, tales poderes se usaron sólo una vez.

Agencias Reuters, EFE y AFP

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