23 de marzo 2012 - 00:00

Repsol busca socio para “blindar” yacimiento

La española Repsol estaría buscando socios para el área de unos 12.000 kilómetros cuadrados que tiene en la formación Vaca Muerta en Neuquén, con el objetivo de «blindar» la concesión y evitar una rescisión. Así surge de una nota publicada ayer en el diario Expansión de Madrid, según la cual un socio sería «el mejor escudo» frente al embate del Gobierno de Cristina de Kirchner.

«Repsol sondea a gigantes chinos, americanos y europeos para que aporten dinero en el megayacimiento de Vaca Muerta», aseguró la publicación. Los chinos Sinopec, CNPC y CNOCC, los rusos Lukoil y Gazprom, el estadounidense Exxon y el italiano ENI figuran entre los posibles socios citados por el diario.

Añadió que de lograr una alianza, Repsol no sólo conseguiría compartir «el colosal esfuerzo inversor» que exige desarrollar Vaca Muerta, sino que, aportando «socios dispuestos a invertir en Argentina y aumentar la producción de hidrocarburos del país», obtendría «el mejor escudo contra el acoso del gobierno de Cristina de Kirchner». En rigor, Repsol ya aplicó una estrategia similar en Brasil, donde se asoció con la china Sinopec para desarrollar reservas en las áreas marítimas que se encuentran bajo una capa de sal.

Quejas

Vaca Muerta, aunque todavía no cuenta con reservas probadas, es hoy el mejor activo en perspectiva que tiene YPF por la extensión de la concesión y los recursos no convencionales que se estiman en esa formación geológica. En el inicio del conflicto entre la petrolera y el Gobierno, el ministro Julio De Vido se quejó de que se anunciaban las reservas para mejorar la cotización de la acción, pero se demoraba el desarrollo que permitiría aumentar la producción.

Cuando el Gobierno anunció el proyecto de quitarle áreas a YPF si no aumenta la producción, hubo rumores de que se hablaba de Vaca Muerta. Pero en los hechos, salvo un área de mediana envergadura en Chubut, el resto de las rescisiones carece de importancia económica. Además, Vaca Muerta se encuentra en Neuquén, donde el gobernador Jorge Sapag prefiere mantener distancia con el Gobierno nacional, y el desarrollo de los recursos encontrados exige una inversión multimillonaria para la que el Estado también necesitaría encontrar socios que aporten la inversión.

En medio de los rumores sobre cambios en la política petrolera y en la situación de YPF, ayer Moodys bajó la calificación a las empresas de petróleo y gas en la Argentina. YPF a escala global pasó a Ba3 desde Ba2, mientras a nivel nacional descendió a Aa2 desde Aaa.

Otras empresas como Pan American Energy (PAE) a escala global pasó a Ba3 desde Ba2, con perspectiva negativa, Petrobras Argentina descendió también a Ba3 desde Ba2 y Petersen Energía llegó a Caa2 desde B2. Moodys dijo que «las calificaciones reflejan un incremento del riesgo en esas compañías debido a que el Gobierno de la Argentina tiene una historia de interferencia en el sector del petróleo y gas y tomó recientemente una serie de acciones que demuestran un aumento de esa interferencia y un alto nivel de imprevisibilidad».

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