"Si el 'emperador Obama' ignora al pueblo estadounidense y anuncia una amnistía que él mismo ha dicho varias veces que excede su autoridad constitucional, terminará de construir su legado de ilegalidad y arruinar las posibilidades de una acción del Congreso en este tema y en muchos otros", advirtió en un comunicado el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner.
Nubarrones
Esos dichos implican una amenaza concreta de bloqueo legislativo, la gran sombra que se cierne sobre los dos años finales de Gobierno de Obama, sobre todo a partir del 20 de enero, cuando asuman los representantes y senadores elegidos en la reciente elección de mitad de mandato, que dejó a la oposición en control de las dos cámaras del Congreso.
En tanto, el representante Paul Ryan, máxima autoridad republicana de la Cámara baja en temas fiscales, señaló que los decretos presidenciales serán una "bomba partidista" que "hará un gran daño" a su relación con el Poder Legislativo en una variedad de asuntos, incluida la reforma impositiva.
Sin embargo, a diferencia de otros compañeros de bancada, estimó que el país no marcha hacia un nuevo cierre de la administración federal por falta de autorización para incrementar el tope de gasto público.
En un video colgado ayer en la cuenta de la Casa Blanca en Facebook, el propio Obama explicó desde el Despacho Oval que hoy, a partir de las 20 hora local (21 de la Argentina), anunciará "algunas medidas" que puede adoptar en virtud de su autoridad ejecutiva.
"Todo el mundo coincide en que nuestro sistema de inmigración está roto", enfatizó el mandatario demócrata al señalar que, más allá de estas medidas, pretende "seguir trabajando con el Congreso" y alentando a los legisladores a aprobar una ley bipartidaria para una reforma integral.
Obstrucción
El Senado, bajo control demócrata hasta enero, aprobó un proyecto de ley para una reforma en junio del año pasado que ni siquiera fue sometido a voto en la Cámara de Representes, donde los republicanos tienen la mayoría desde 2010.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado saliente, Harry Reid, dijo que los republicanos tuvieron exactamente "510 días" para tratar de aprobar una reforma en el Congreso.
Reid y otros líderes demócratas del Senado y la Cámara de Representantes concurrieron anoche a una cena en la que el Presidente les explicó los detalles de sus decretos.
Tras aplazar su acción unilateral en inmigración hasta después de las elecciones legislativas del pasado 4 de noviembre, que perdió, Obama se comprometió a anunciar esas medidas, ampliamente esperada por la base electoral demócrata entre los latinos antes de fin de año.
En el video, Obama detalló también que el viernes visitará el instituto de educación secundaria Del Sol, en la ciudad de Las Vegas (Nevada), donde ya ofreció en enero de 2013 el primer discurso sobre inmigración de su segundo mandato y delineó los principios de su plan para una reforma amplia.
Las filtraciones del plan ejecutivo de Obama que han aparecido en la prensa en los últimos días apuntan a que evitará la deportación de hasta un total de cinco millones de indocumentados de los alrededor de 11 que se calcula que residen en Estados Unidos (ver aparte). Una herramienta clave sería permitir que muchos padres de niños que son ciudadanos estadounidenses o residentes legales obtengan permisos de trabajo y eviten así la amenaza de la deportación.
Además, el plan prevé aumentar la seguridad fronteriza, mejorar el pago a los funcionarios de Inmigración y expandir la Acción Diferida, una medida ejecutiva de 2012 que evitó la deportación de más de 580.000 jóvenes que llegaron indocumentados a EE.UU. cuando eran niños.
De acuerdo con una encuesta divulgada ayer por la cadena NBC, un 48% de los estadounidenses se opone a que Obama tome medidas unilaterales sobre inmigración, mientras que un 38% lo apoya.
Los presidentes Ronald Reagan y George Bush padre también acordaron regularizaciones por decreto con el fin de no separar a los miembros de una familia, pero esas normas fueron aprobadas luego por ley del Congreso.
En este caso, el plan de Obama no tendría la fuerza de una ley y podría ser anulada por su sucesor en 2017.
| Agencias EFE, Reuters y AFP, y Ámbito Financiero |


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