14 de noviembre 2014 - 00:13

Retiros: dos intendentes dejan sus bancas para calmar pagos

Jésica Cirio y Sandro Guzmán
Jésica Cirio y Sandro Guzmán
 Dos diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires dejarán, antes de fin de año, el Congreso Nacional. Martín Insaurralde, cabeza de lista del FpV en 2013 y Sandro Guzmán, número 8 en la boleta del Frente Renovador massista, ambos intendentes con licencia en sus cargos, dejarán sus bancas para volver a sus territorios en plan de ordenamiento interno y de administración de sus futuros movimientos políticos.

Guzmán, alcalde de Escobar, que supo ser socio político de Luis Patti, se incorporó el año pasado al massismo y figuró en el top ten de la lista de candidatos a diputados nacionales. Dejó el distrito en manos de Walter Blanco, con quien mantiene una buena sintonía política. Sin embargo, ya elevó la nota en Diputados para pedir licencia a la banca, por lo cual el Frente Renovador no podrá hacer asumir a nadie en su lugar. La butaca, en caso de renuncia, la ocuparía el judicial Horacio Alonso, pero Guzmán pedirá licencia quizá con la idea de, el año próximo, volver a la Cámara.

Su decisión de retomar el control del municipio de Escobar, aunque nunca estuvo en duda la jefatura política, se atribuye a las tensiones dentro del Frente Renovador y a la amenaza que constituye el possista Leandro Costa como candidato a intendente. De rebote, activa otra perilla: Blanco, que se hizo cargo del municipio en su ausencia, empezó a explorar la posibilidad de convertirse en candidato a jefe comunal, pero por el sciolismo, de tal manera de ocupar todos los casilleros posibles y para que, por un lado o por el otro, el distrito siga en manos de Guzmán y compañía.

El peronismo K, que tiene como jefe del partido al apoderado y diputado Jorge Landau, relojea esos movimientos y se prepara para la resistencia. Hace unas semanas, de manera silvestre, se lanzó a pelear un espacio Jorge "Acero" Cali y se preanuncia la irrupción de otro nombre en el menú de candidatos: Ariel Sujarchuk, que opera en estos tiempos en el Ministerio de Desarrollo Social de Alicia Kirchner.

En ese contexto, Guzmán vuelve a Escobar para administrar una etapa que adivina presentará sacudones y cuando, además, anticipa tiempos de tensión dentro del Frente Renovador, por lo cual quiere "cercar" el territorio.

Los tironeos en el FR massista involucran al otro diputado que ya avisó, aunque no puso fecha, que se irá del Congreso, pero a diferencia de Guzmán, que lo hace con "licencia", se sobreentiende que será una renuncia definitiva que permitirá que en su lugar asuma un peronista que tributa y se asume como parte formal del peronismo K. La vacante que dejará Martín Insaurralde, el otro legislador en retirada, lo ocupará Luis Cigogna, matancero, exdiputado y un antiguo ladero de Alberto Balestrini.

Insaurralde ya notificó a varios diputados que dejará su banca, y aunque no dio precisiones, en el FpV entienden que renunciará porque, en caso contrario, en vez de hacerle un favor al Gobierno, le hará daño, porque le restará un voto. "En términos legislativos, Martín se portó bien: siempre cumplió, explican en el bloque que comanda Juliana Di Tullio.

El flamante esposo de Jésica Cirio, más allá de los coqueteos de Santiago Carasatorre con el sciolismo o hasta alguna foto con Gabriel Mariotto, rival acérrimo de Insaurralde, no regresa a Lomas por riesgo de perder el pago, sino para sacarse de encima de traidor y poder mudarse al massismo sin culpas.

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