River quiere que termine 2009

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No va a ser un año para recordar para los riverplatenses y el accidente que casi le cuesta la vida a Diego Buonanotte fue el colofón de un 2009 donde perdieron prestigio internacional, quedando eliminados en las dos Copas en primera ronda, tuvieron un doping positivo, una recaída de Ortega y el fracaso rotundo de Fabbiani, que fue ídolo por una semana.

El año 2008 lo terminó siendo último en el torneo Apertura, por primera vez en su historia, con el mismo equipo que seis meses antes había sido campeón con Diego Simeone de técnico y en 2009 se hablaba de un año de transición (por eso llegó Néstor Gorosito) y la gran figura que contrataron fue Cristian Fabbiani, que llegó con un gran aparato publicitario y muchos kilos de más y, por supuesto, fracasó rotundamente.

Fue el año de las elecciones donde Daniel Passarella le ganó por 6 votos a Rodolfo DOnofrio, por lo que terminaron los 8 años de José María Aguilar, pero también fue el año del regreso a destiempo de viejas glorias del club, como Marcelo Gallardo, Ariel Ortega y el increíble Matías Almeyda (que había abandonado el fútbol hace 5 años), que vinieron a suplir la compra de jugadores de primer nivel, que no se hizo por falta de fondos. Fue el año, también, del doping positivo de Rodrigo Archubi, de la contratación por «casting» de Javier Cohene Mereles, que se va a ir sin jugar un solo partido en primera, pero sobre todo del fracaso internacional de River, que quedó eliminado en primera ronda en la Copa Libertadores -en una zona accesible con Nacional (Uruguay); El Nacional (Ecuador) y San Martín de Porres (Perú)- y en la Copa Sudamericana (lo eliminó Lanús) y en 2010 no jugará la Libertadores y tendrá que hacer una gran campaña en el Clausura para clasificar para la Copa Sudamericana, porque ya no es más un invitado permanente.

Todo esto y mucho más, como una recaída de Ariel Ortega a mitad de campeonato o la llegada «por consenso» de los candidatos de Leonardo Astrada como director técnico, pasaron en un 2009 en el que River siguió perdiendo prestigio, tanto que ninguno de sus jugadores son pretendidos por el mercado europeo, salvo el pobre Buonanotte, que ahora con el accidente seguirá en River por obligación.

El año 2010 pintaba mejor con la llegada de Passarella a la presidencia y la intención de ordenar la economía para poder armar un equipo poderoso, pero este accidente de Buonanotte trastroca todos los planes, que eran armar un equipo alrededor del volante, y tendrán que buscar un plan «B», porque River tiene las arcas vacías y no le sobran jugadores en el plantel, por lo que deben acertar en los cuatro refuerzos que traigan, y Astrada armar un esquema para suplir el cambio de ritmo que le daba Buonanotte al ataque, tanto que terminó siendo goleador del equipo con 7 tantos.

Muchos riverplatenses el jueves levantarán sus copas para brindar por la llegada de 2010, pero más que nada por el final de un 2009 siniestro.

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