10 de septiembre 2012 - 00:00

Robaron 77 cajas de seguridad de un banco

Envueltos en una crisis de inseguridad sin fin en Santa Fe, un nuevo hecho dejó paralizada la provincia. Es que un grupo de ocho delincuentes asaltó una sucursal del banco Macro en el microcentro de la ciudad y huyó luego de reducir a dos vigiladores privados y otros dos empleados, y saquear unas 77 cajas de seguridad, informaron ayer fuentes judiciales. La Policía detuvo anoche a dos sospechosos.

De acuerdo con lo reconstruido por los investigadores del caso, el atraco comenzó en la noche del sábado y duró entre ocho y diez horas. Fuentes policiales informaron que el robo fue descubierto ayer, alrededor de las 6, en el banco Macro situado en la peatonal San Martín 2459 de Santa Fe Capital.

El hecho sucedió, luego de que la inseguridad se cobrara el puesto del ministro de Seguridad Leandro Corti y a sólo dos meses de que la esposa del gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti fuera víctima de un violento asalto.

Sospecha

La principal hipótesis del robo al banco que manejan los pesquisas apunta a que un grupo de unos ocho delincuentes irrumpió cerca de las 20 del sábado, en dicho banco a través del patio trasero de la sucursal, que se trata de un edificio tipo «chorizo» que alcanza hasta la mitad de la manzana.

Este patio, decorado con un pequeño jardín, linda con una playa de estacionamiento con salida al otro lado de la manzana, hacia la calle San Jerónimo, y ubicada a unos 100 metros de la sede de la Unidad Regional I de Policía y del Ministerio de Seguridad de la provincia.

En ese estacionamiento, los delincuentes colocaron una escalera por la que subieron la pared medianera y así accedieron al patio trasero del banco, dijeron los informantes. Según las fuentes, el patio cuenta con una ventana enrejada que da a las cajas de atención al público y que fue violentada por los ladrones.

Una vez dentro del sector de cajas, los delincuentes redujeron a dos vigiladores privados a los que dejaron maniatados mientras violentaban unas 77 cajas de seguridad con sus herramientas, ninguna de las cuales fue dejada en el lugar.

«Los delincuentes tenían una idea bastante acabada de la manera de neutralizar los sistemas de seguridad del banco, tanto de alarmas como de cámaras de seguridad», explicó una fuente de la investigación.

La banda también quiso ingresar a la bóveda del tesoro, pero no lo logró ya que sólo realizó un boquete de medio metro de diámetro que no penetró en la pared más allá de unos pocos centímetros. Por lo que, finalmente huyó con el botín obtenido de las cajas de seguridad y sin ser descubiertos.

En cuanto al monto de los sustraído, un vocero de la Justicia de Instrucción indicó que por el momento «no hay posibilidad de saberlo a ciencia cierta» debido a que «se ignora el contenido» de las cajas de seguridad violentadas.

Todos los últimos hechos de inseguridad vienen como consecuencia de la incapacidad del Gobierno para frenar el avance de los asentamientos en las principales ciudades de la provincia. Además, cabe recordar una seguidilla de amenazas de bombas en entidades bancarias que llevó al ministro de Seguridad Raúl Lamberto a dejar abierta la posibilidad de que los hechos estuvieran vinculados con miembros de las fuerzas, disconformes con las últimas medidas.

Por su parte, el banco Macro emitió en el mediodía de ayer un comunicado en el que señaló que «tanto el espacio físico como las actuaciones pertinentes» se encontraban por entonces «en manos de las autoridades judicial y policial», y que recién cuando los encargados de «la sucursal y de la casa central» pudieran acceder al lugar iban a poder informar «los detalles y alcances del hecho». Al llegar la tarde confirmaron que el número de cajas de seguridad violentadas era de 77.

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