7 de diciembre 2009 - 00:00

Rotunda victoria de Evo Morales: deberá evitar la tentación autoritaria

Mujeres aymaras votan en Ajallala Grande, al norte de La Paz. En el departamento homónimo y en otros vecinos, como Potosí y Oruro, el oficialismo llegó al 80% de los votos, según los sondeos.
Mujeres aymaras votan en Ajallala Grande, al norte de La Paz. En el departamento homónimo y en otros vecinos, como Potosí y Oruro, el oficialismo llegó al 80% de los votos, según los sondeos.
La Paz - Evo Morales consiguió ayer una victoria arrolladora en los comicios presidenciales de Bolivia, con más del 60% de los votos, según los primeros boca de urna. Ello representa más de lo que marcaban los sondeos previos, y podría ser incluso superado en el escrutinio definitivo. La victoria fue total. El oficialismo habría obtenido mayoría de dos tercios en el Senado, lo que le abre las puertas para intentar la reelección indefinida.

Las diferentes consultoras daban a Morales un porcentaje de entre un 61% y un 63,2% de los votos; un 23-24% a su inmediato seguidor, el derechista Manfred Reyes Villa, de Plan Progreso; y entre un 7% y un 10% al empresario Samuel Doria Medina, el primero en reconocer la derrota.

Con esas cifras, el Movimiento al Socialismo (MAS) tendría mayoría en diputados y se aseguraría un mínimo de 24 senadores.

La recién elegida Asamblea de 130 diputados y 36 senadores sustituirá desde el 6 de enero al Poder Legislativo vigente desde la fundación de la República, y tiene ahora la misión de aprobar un centenar de leyes para hacer de Bolivia un Estado de socialismo comunitario con autonomías.

«Ahora dicen un 60%, ¿más 20 cuánto es? 80», dijo Morales, al apostar su aguinaldo a que aumentará el porcentaje del electorado que lo votó, en una clara burla a las encuestadoras. En elecciones anteriores, las consultoras erraron por alto margen al emitir sus boca de urna.

Reyes Villa, opositor conocido por haber organizado violentas protestas contra el Gobierno, asumió el triunfo del líder indigenista. «Desde los curules que tengamos, vamos a hacer democracia, una oposición constructiva que defienda siempre los intereses nacionales y la visión de recuperar la república».

«Ha sido una batalla dura, contra la mentira, la persecución política, el arraigo a mi persona, el impedirle a nuestro candidato a la vicepresidencia expresar su palabra», agregó. Su compañero de fórmula, Leopoldo Fernández, se encuentra en prisión acusado de ser el autor intelectual de la masacre de Pando, en setiembre de 2008, en la que murieron más de 100 indígenas afines a Morales a manos de sicarios.

Centenares de militantes del Movimiento al Socialismo habían comenzado a poblar las calles de La Paz para celebrar el rotundo festejo.

Según el portavoz oficial, Iván Canelas, el presidente se apostaba a dirigir un mensaje al país. El vocero afirmó que habían sido convocados también los mandos de las Fuerzas Armadas y la Policía, dirigentes de organizaciones sociales y de su partido.

Por la mañana, Morales votó en la región cocalera del Chapare, en el central departamento de Cochabamba, donde sorprendió al anticipar que buscaría ser reelecto en 2015. «Ahora se vota en base a la nueva Constitución, y es la primera elección de Evo Morales, porque mi gestión era de cinco años. Me quitaron un año. Es mi primera elección con la nueva Constitución que aprobó el pueblo boliviano», dijo. La nueva Constitución permite la reelección una sola vez.

La oposición había expresado sus temores de que una victoria aplastante de Morales vaya a generar un clima de autoritarismo en el país. «Espero que la oposición sea respetada», dijo la socióloga Susana Seleme, una opositora al mandatario, una vez que conoció los resultados.

Un poco más de 5 millones de bolivianos estaban habilitados para votar en el país más pobre de Sudamérica, en una jornada que fue absolutamente tranquila, según coincidieron las misiones de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea (UE). Existió un «clima de tranquilidad y paz», explicó el español José Antonio de Gabriel, jefe adjunto de la Misión de Observadores de la UE.

Morales es un estrecho aliado del presidente venezolano, Hugo Chávez, quien pronosticó que Morales ganaría de manera aplastante. «Siempre digo que Dios lo cuide porque está en medio de un enjambre de odio».

En tanto, cinco distritos bolivianos votaron a favor de tener autonomía del Gobierno central, según los sondeos a boca de urna, aprobando una iniciativa de Morales para neutralizar el principal reclamo de la oposición.

Los departamentos andinos de Chuquisaca, Cochabamba, La Paz, Oruro y Potosí, bastiones electorales del mandatario de izquierda, habrían respaldado con más del 70% de los votos válidos el proyecto de autonomía.

Otros cuatro distritos gobernados por la oposición -Beni, Pando, Santa Cruz y Tarija- ya habían votado «Sí» a la autonomía en 2006 y hasta aprobado posteriormente sus estatutos autonómicos en referendos convocados para desafiar el poder de Morales.

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA

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