31 de octubre 2012 - 15:17

Roubini criticó inflación, expropiaciones y gasto alto

Disertó ayer en almuerzo con empresarios. Dijo que la Argentina «tiene características preocupantes»

Nouriel Roubini dijo ayer a empresarios que «Brasil y la Argentina se enfocan demasiado en el rol estatal cuando deben pensar más en desarrollar el sector privado».
Nouriel Roubini dijo ayer a empresarios que «Brasil y la Argentina se enfocan demasiado en el rol estatal cuando deben pensar más en desarrollar el sector privado».
Buenas expectativas sobre el rendimiento de los commodities en el largo plazo y advertencias por el rol estatal en la planificación económica marcaron ayer la exposición de Nouriel Roubini sobre la Argentina. Profesor de la Universidad de Nueva York, habitualmente referenciado por haber predicho la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos, brindó una disertación ante ejecutivos de diversas empresas en un hotel de Puerto Madero.

Si bien en un almuerzo con empresarios que tuvo el lunes se mostró más bien optimista respecto del rumbo económico, ayer se permitió algunas objeciones que, según dijo, son un lugar común en otros emergentes como Brasil e India. «En todos estos países hay una desaceleración de la economía, la Argentina solía crecer al 7% y este año lo hará al menos del 3%», expresó.

Exfuncionario en el departamento del Tesoro de Estados Unidos, recordado por haber advertido en sede del FMI sobre el riesgo de las hipotecas subprime, resaltó como un rasgo negativo la intervención estatal en la economía: «Hay características preocupantes como la expropiación de empresas extranjeras, las restricciones al flujo de capitales, la inflación y el alto nivel de gasto». El economista nacido en Turquía y criado en Italia detalló la tendencia de los países emergentes de seleccionar sectores de la actividad económica y «transformarlos en campeones, que no deben perder».

Sin embargo, no se mostró contrario a la participación estatal en modelos mixtos y a una mayor cantidad de reformas en el sector financiero. «Países como la Argentina y Brasil se están enfocando demasiado en el rol estatal cuando lo que deben pensar más es en el sector privado, no en regularlo sino en crear condiciones favorables para su desarrollo», explicó. Al mismo tiempo, destacó que como productores de alimentos las expectativas en el largo plazo son buenas tanto en la economía como en la geopolítica: «No por nada hoy el G-20 es más importante que el G-7».

Ante un auditorio repleto, las grandes expectativas de los hombres de empresa pasaban, justamente por su fama de gurú, por los pronósticos para 2013. Roubini cree que si bien hay indicios de una recuperación de la economía global, especialmente en el ámbito bursátil de Estados Unidos, también están dadas las condiciones para una nueva «tormenta perfecta».

«Este escenario se daría si en un mismo año China aterriza de golpe por su bajo nivel de consumo, Estados Unidos no logra resolver su política fiscal y la crisis de la eurozona se traslada de la periferia al centro del continente. Si a esto se suma un eventual conflicto armado en Medio Oriente entre Irán e Israel que dispare el precio del petróleo, el mundo irá a una segunda recesión», comentó para luego rematar: «Cuidado. Si uno solo de estos hechos ocurre con gran intensidad, también estaremos en problemas».

Frecuente estudioso de John Maynard Keynes, se retiró de la conferencia con una máxima del economista: «Él decía que el largo plazo no importaba porque para ese entonces estaremos muertos. Es cierto, ocurre que ahora corremos peligro también en el corto plazo».

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