Moscú - Los diputados rusos adoptaron ayer una impopular reforma que sube la edad de la jubilación por primera vez desde el período soviético y que desató gran descontento social, pese a ser luego flexibilizada por el presidente Vladímir Putin.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La reforma, hecha pública el día del inicio del Mundial de fútbol en Rusia, el 14 de junio, generó gran conmoción en el país, así como varias huelgas e inesperados reveses electorales en comicios regionales para el partido de Putin.
El texto, con los cambios propuestos por el presidente ruso, fue aprobado por 326 votos a favor, 59 en contra y una abstención en segunda lectura. Quedó pendiente una tercera y el voto de los senadores, pero esto se considera una mera formalidad.
Putin, enfrentado a un inhabitual descontento que provocó la caída de 10 puntos de su índice de popularidad, había consentido limitar el aumento de la edad de jubilación de las mujeres de los 55 a solamente 60 años, en lugar de los 63 originales.
Para los hombres, se mantiene la suba a 65 años, contra 60 antes de que entre en vigor la reforma.
Los diputados rusos también adoptaron otras medidas preconizadas por Putin, tales como la jubilación anticipada para las madres de familia numerosa, el mantenimiento de beneficios para algunas profesiones como los mineros, y la introducción de sanciones penales para empresas que despidan a trabajadores que se acercan a la edad de la jubilación.
Dejá tu comentario