8 de abril 2010 - 00:00

Sacuden al Vaticano nuevos escándalos en Noruega y África

Georg Müller, ex obispo de Trondheim, Noruega, es el último protagonista de la ola de escándalos por pederastia que sacuden a la Iglesia Católica.
Georg Müller, ex obispo de Trondheim, Noruega, es el último protagonista de la ola de escándalos por pederastia que sacuden a la Iglesia Católica.
Roma - La difusión de abusos cometidos por el ex obispo de Trondheim, Noruega, y la admisión del arzobispo de Johannesburgo sobre la existencia de esas prácticas en África profundizaron ayer la conmoción que afecta a la Iglesia Católica por los actos de pederastia.

El director de la sala de prensa de la Santa Sede, Federico Lombardi, confirmó que las autoridades eclesiásticas supieron «en enero de 2009» sobre el abuso de un niño de poco más de diez años de parte del ex obispo de Trondheim Georg Müller, cometido a principios de los 90.

«La cuestión fue afrontada y examinada con rapidez a través de la Nunciatura de Estocolmo, por mandato de la Congregación para la Doctrina de la Fe», dijo.

«En mayo de 2009, el obispo presentó la renuncia, que fue rápidamente aceptada por el Santo Padre, y en junio dejó la diócesis», dijo Lombardi.

El prelado «se sometió a un período de terapia y no realiza más actividades pastorales», añadió.

Desde el punto de vista de las leyes civiles, el caso prescribió, y la víctima, hoy mayor de edad, hasta ahora siempre pidió permanecer anónima», dijo.

El canal televisivo noruego NRK recordó que el 7 de junio de 2009, el obispo -de origen alemán- renunció en forma inesperada, comunicando su decisión durante la misa dominical.

Resarcimiento

«La Iglesia Católica pagó a la víctima entre 400.000 y 500.000 coronas noruegas (entre 50.000 y 65.000 euros), a título de resarcimiento por daños», explicó.

Al parecer, la Iglesia noruega conoce otros tres casos de paidofilia en sus filas.

Monseñor Bernt Eidsvig, administrador apostólico de la diócesis de Trondheim que sucedió a Georg Müller, consideró un «pequeño» aspecto positivo «en medio de la desesperación que todos sentimos hoy» el que «la Santa Sede actuara rápidamente sobre el caso del obispo Müller cuando le fue indicado».

Las prácticas pederastas por parte de religiosos parece no tener fronteras.

El responsable de la Conferencia de Obispos de África Austral y arzobispo de Johannesburgo, Buti Tlhagale, subrayó que la Iglesia Católica está involucrada en esas acciones también en ese continente.

La Iglesia Católica africana «no está exenta de los escándalos, sé que sufre los mismos males», agregó en referencia a «los escándalos dolorosos de la Iglesia de Irlanda y Alemania».

«Los malos comportamientos de los curas africanos no tienen la misma visibilidad en los medios que los del resto del mundo», dijo Tlhagale durante una homilía pronunciada el 1 de abril, pero cuyo texto fue publicado recién ayer.

En tanto, el semanario alemán Stern sostiene que la Congregación de la Doctrina de la Fe, cuando su prefecto era el actual papa Joseph Ratzinger, archivó un proceso contra Marcial Maciel Degollado, fundador de los Legionarios de Cristo, pese a que «se le habían hecho las acusaciones más graves».

En el anticipo de un reporte que se publicará hoy, la revista afirma que Maciel, muerto en 2008 y «particularmente protegido» por el papa Juan Pablo II, «violó a decenas de seminaristas menores de edad».

Stern afirmó que, a finales de abril, se presentará el informe sobre una inspección en las instituciones de los Legionarios de Cristo ordenada el año pasado por Benedicto XVI, tras las acusaciones de abusos sexuales y concubinato contra Maciel.

La revista alemana también habla de cuentas corrientes de Maciel en las Bahamas y de su capacidad para «paralizar durante años las investigaciones internas» por haber sido «uno de los mayores recolectores de donativos para la Iglesia y un protegido especial del difunto papa (Karol) Wojtyla».

El proceso contra Maciel había sufrido retrasos durante el pontificado de Juan Pablo II, pero se aceleró con Rat-zinger.

Agencias ANSA, AFP y EFE

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