29 de enero 2013 - 00:00

Saldo comercial siempre a favor de la Argentina

Aunque no sea lo principal en el conflicto con Irán, el hecho de volver a un diálogo más o menos razonable con ese país y a mantener relaciones internacionales normales, le permite a la Argentina retornar a establecer contactos comerciales similares a los de cualquier otro país. Según los cálculos oficiales, si se tiene en cuenta que las exportaciones anuales llegaron en 2013 aproximadamente a los u$s 1.400 millones, la cifra podría duplicarse y permitirle a la Argentina vender a Teherán por más de 2.500 millones de dólares.

Sucede que hasta la actualidad, y desde que en 2011 se decidió levantar el bloqueo virtual que existía con ese mercado en los años en que el kirchnerismo no mantenía relaciones de ningún tipo con el estado árabe. Por ejemplo, en 2007, la cantidad de exportaciones a Irán llegaba a los u$s 320 millones. Sin embargo, ya el primer año en que los contactos comenzaron a ser más frecuentes, las ventas treparon en 2011 a los u$s 1.200 millones. Además se trata de un destino que prácticamente no tiene exportaciones hacia la Argentina, ya que en 2012 se registraron ingresos de productos iraníes por u$s 43 millones. Si la relación con Irán se midiera estrictamente en términos económicos y comerciales, sería de las mejores y más productivas que tiene el país.

Sin embargo, si la Argentina e Irán fueran a partir de la nueva comunicación bilateral, estados con algún tipo de relación comercial seria, las posibilidades de intercambios se multiplicarían. Sucede que esos 1.200 millones de dólares que se exportan anualmente a Irán se concentran en su mayoría en ventas de soja, aceite y trigo que realizan como brokers internacionales Cargill, Dreyfus, Bunge, y Nidera. Esto es, se destinan al mercado iraní commodities que podrían colocarse en cualquier mercado y que no necesita mayores esfuerzos comerciales para concretar la operación. El trabajo lo hacen otros, no los estados.

Si en consecuencia hubiera algún tipo de política de apertura comercial directa efectuada a través de los contactos políticos y económicos entre dirigentes de los dos países, las oportunidades comerciales podrían ampliarse hasta lograr colocar manufacturas de origen industrial y agropecuaria. La Argentina no sería considerada como un estado que viole el status económico mundial por este tipo de acción de aumento del comercio exterior. Por caso, Brasil exporta hacia Teherán casi u$s 3.000 millones sin importarle ningún tipo de política antiiraní. Otro ejemplo es Alemania, que vende por año unos 4.100 millones de euros, sin mayores cuestionamientos sobre el volumen de ingresos que esto genera.

C.B.

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