13 de diciembre 2010 - 00:00

San Lorenzo, al final, terminó festejando

San Lorenzo se reencontró con el triunfo en el final del Apertura. Por eso el festejo de ese racimo de jugadores y el sufrimiento de la gente de Banfield que terminó perdiendo el rumbo.
San Lorenzo se reencontró con el triunfo en el final del Apertura. Por eso el festejo de ese racimo de jugadores y el sufrimiento de la gente de Banfield que terminó perdiendo el rumbo.
Luego de siete fechas de frustraciones, San Lorenzo pudo volver a festejar. Aquel Falcon de Ramón que había empezado en cuarta marcha se fue arrastrando por el campeonato pero, finalmente, pudo cruzar la línea de meta con una satisfacción.

Del otro lado, el siempre difícil Banfield, que tuvo un cierre de campeonato paupérrimo y que despidió seguramente a su entrenador, Julio Falcioni, con otra derrota.

El local manejó la pelota, pero careció de ideas para generar riesgo. En tanto, el visitante esperó bien parado atrás para salir de contra. Justamente, a los 38 aprovechó los espacios: Walter Erviti la tiró larga para Gabriel Méndez, éste hizo la pausa y se la devolvió en la medialuna al ex San Lorenzo, quien la acomodó en el ángulo derecho de Pablo Migliore.

Todo lo que San Lorenzo no había podido construir en los 45 iniciales lo resolvió con un tiro de esquina al minuto del complemento: Jonathan Bottinelli quedó totalmente solo y ni tuvo que saltar para vencer con un cabezazo a Bologna.

Se esperaba un segundo tiempo a pura emoción, pero el partido entró otra vez en su trámite abúlico.

Erviti, con algunos lujos y bochazos largos, era lo más destacado.

Parecía condenado al empate, pero San Lorenzo quería un poco más. Y finalmente llegó a la victoria que tanto quería y necesitaba: Aureliano Torres llegó hasta el fondo y tiró el centro -la pelota había salido- para Menseguez, quien cabeceó y decretó el 2-1.

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