San Lorenzo fue con muchos suplentes a Rosario, preservando jugadores para el partido del miércoles ante Lanús por la Copa Libertadores y consiguió un gran empate, más teniendo en cuenta que jugó más de un tiempo con un hombre menos por la expulsión de Víctor Salazar.
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Rosario Central fue dominador, pero nunca pudo superar a una defensa bien parada y a un equipo "corto" que juntó sus líneas y busco salir de contraataque.
Sebastián Torrico tuvo una feliz vuelta al arco de San Lorenzo y con tres tapadas claves, demostró que es un arquero confiable. En el primer tiempo le tapó un remate a Marco Ruben y Fernando Zampedri y sobre la hora le tapó un cabezazo al propio Zampedri. Del otro lado, la expulsión de Salazar por una infracción a Santiago Romero en la mitad de la cancha lo condicionó y lo hizo jugar todo el partido de contraataque.
No tuvo muchas situaciones de gol, pero tuvo una clara con Nicolás Reniero, que metió un gran cabezazo que pasó rozando el travesaño, cuando Diego Rodríguez no tenía nada que hacer.
Los dos empezaron el campeonato con dos empates, pero este le dejó un sabor amargo a Rosario Central y dulce a un San Lorenzo que pudo reservar jugadores y traerse un punto de un estadio tan difícil como el Gigante de Arroyito. Los dos están en deuda, pero la Superliga recién empieza y si mejoran, tienen jugadores como para ser animadores de este torneo. Les falta tomar confianza para soltarse.
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