6 de marzo 2015 - 00:00

Santiago atrae a argentinos con tours de compras

Costanera Center en la moderna área de Las Condes es uno de los shopping santiaguinos más grandes y lujosos.
Costanera Center en la moderna área de Las Condes es uno de los shopping santiaguinos más grandes y lujosos.
Hay datos que a los turistas argentinos no se les escapan, y uno de ellos es la evolución de los precios en el exterior. Ya no son los tiempos de la convertibilidad, pero las oportunidades siguen surgiendo y los vaivenes de la economía indican que Santiago de Chile es hoy un destino muy atractivo para hacer shopping, merced a la proximidad geográfica y a fuertes ofertas y descuentos en rubros como indumentaria, tecnología y artículos del hogar.

Cadenas de retail como Falabella o Ripley son el blanco preferido de los argentinos que llegan al vecino país para recorrer shopping como los malls Alto Las Condes o Parque Arauco, en las áreas más acomodadas de la ciudad, y que también se extienden hasta las afueras de Santiago, a nuevos outlets como los que se ubican en Camino a Lonquén en el acceso sudoeste o los de Quilicura, camino hacia el norte, donde sobresale el Centro Comercial Buenaventura Premium Outlet.

"Desde hace al menos dos años Santiago de Chile funciona como reemplazo de Miami como destino de compras relámpago. El viaje es mucho más barato, los precios son muy atractivos y además alcanza con un fin de semana largo", señaló Francisco Stengel, coordinador regional de agencias de comunicación de Despegar.com.

La tendencia se ve ahora beneficiada por la progresiva caída del peso chileno, que perdió un 20% desde comienzos de 2014 (ver recuadro). En lo que a vuelos respecta, conectar Buenos Aires con Santiago ida y vuelta cuesta desde $ 3.000 y armar un paquete de tres noches para dos personas, con pasajes incluidos y hospedaje en apart hotel u hoteles cuatro estrellas de barrios como el centro, Vitacura o Las Condes, cuesta a partir de $ 8.000.

A su vez, si se desea contratar un paquete de tres noches con aéreos, alojamiento, city tour y tour de compras incluidos, el valor es de

$ 9.624 en base doble, según cotización de la agencia Avantrip.

estilo EE.UU.

Los malls santiaguinos recuerdan a los de los Estados Unidos, por su diseño y su organización, con amplios estacionamientos y locales de comidas rápidas, restoranes y cafés rodeando a los comercios. Los espacios son muy grandes y con varios pisos, siempre conectados por ascensores y escaleras mecánicas. Es fácil perderse en un sitio como el flamante Costanera Center, con seis pisos y un laberinto de escaleras mecánicas, ubicado en la zona más moderna de la ciudad, que algunos aventuran a llamar "Sanhattan", por sus altos edificios. Allí se ubica la torre Gran Santiago, la más alta de Latinoamérica con 300 metros.

Sin ser un experto en el arte del shopping, al recorrer los malls y outlets es fácil encontrar remeras a u$s 5, zapatillas de marca a

u$s 30, jeans a u$s 15, acolchados a u$s 20 o netbooks a u$s 300. A esto hay que sumar la presencia de una gran cantidad de marcas que no se encuentran en la Argentina, lo mismo que ocurre con cadenas como H&M o Forever 21, por ejemplo. Los televisores LCD son también muy buscados, con precios que en el caso de ofertas pueden ubicarse por debajo de un tercio de lo que se paga en la Argentina. Con las bicicletas ocurre algo similar.

Un buen plan para maximizar el dinero es recurrir en primera instancia a los outlets de la perisferia para luego ir a los grandes malls del centro, dentro de los cuales las grandes cadenas de retail siempre ofrecen la "liquidación final", como llaman los chilenos a las superofertas de final de temporada. Vale destacar que la cultura comercial chilena siempre incluye rebajas reales de fin de temporada, que pueden llegar al 70%, algo que los comerciantes de la Argentina no suelen aplicar.

En los extremos

Además de los centros comerciales, un tour de compras por Santiago puede incluir un destino selecto como la avenida Alonso de Córdova, en el barrio de Las Condes, una suerte de Quinta Avenida versión chilena, ya que incluye a las grandes marcas de la moda, tales como Hermés, Armani, Versace, Ralph Lauren, Rolex o Louis Vuitton, entre otras.

En el otro extremo de la escala consumista se encuentra el barrio Patronato, ideal para buscar "gangas" en negocios atendidos por miembros de las comunidades árabe, coreana, china, peruana e incluso india.

De a poco se ha convertido en un paseo turístico que también aporta el componente de la gastronomía callejera exótica.

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