13 de julio 2010 - 00:00

Sarkozy contraataca: “Cuando se tocan intereses, aparece la calumnia”

Nicolas Sarkozy respondió las preguntas del principal presentador del canal público France 2, David Pujadas. «Francia no es un país corrupto», dijo.
Nicolas Sarkozy respondió las preguntas del principal presentador del canal público France 2, David Pujadas. «Francia no es un país corrupto», dijo.
París - Forzado por el creciente escándalo de los supuestos aportes ilegales de la heredera del emporio LOréal a su campaña política, Nicolas Sarkozy enfrentó ayer una entrevista televisiva en el canal público France 2, en la que denunció que «cuando tocan intereses, la respuesta es la calumnia». El presidente francés, que emprendió el desafío de ajustar gastos y modificar el régimen jubilatorio, considerado sagrado en su país, negó vínculos con Liliane Bettencourt, dueña de LOréal, y defendió al ministro de Trabajo, Eric Woerth.

«Eric Woerth es un hombre honesto, competente y tiene toda mi confianza», afirmó Sarkozy, tras más de una semana de silencio. «Francia no es un país corrupto», dijo el conservador.

El mandatario aprovechó preguntas sobre el escándalo para, en un tono por momentos dramático, presentarse como un líder incansable, dispuesto a emprender cambios que, aunque impopulares, Francia necesita con urgencia. «Estoy aquí para resolver los problemas de Francia, problemas que durante años nadie resolvió. Cuando uno hace reformas se tocan ciertos intereses y la respuesta a eso es, a menudo, la calumnia, pero la Justicia investigará y la verdad saldrá a la luz», enfatizó.

El ministro Woerth, tesorero de la gobernante Unión para un Movimiento Popular (UMP) y de la campaña electoral que llevó a Sarkozy a la presidencia en mayo de 2007, lidera actualmente la cartera de Trabajo. «Eric Woerth será el ministro que defenderá esta norma (la reforma de pensiones), según el calendario previsto», sostuvo Sarkozy.

El nombre del funcionario y el de su esposa, Florence, aparecieron en grabaciones clandestinas realizadas por el mayordomo de Bettencourt, en las cuales se habla de evasión fiscal. La mujer de Woerth gestionaba desde 2007 parte de la fortuna de la heredera de LOréal, y una vez que Sarkozy llegó al Gobierno, beneficios impositivos socorrieron a LOréal por decenas de millones de euros.

Asunto de Estado

El escándalo se convirtió en asunto de Estado luego de que Claire Thibout, ex contadora de Bettencourt, afirmara que en marzo de 2007 le había dado 150.000 euros a Woerth para financiar la campaña electoral de Sarkozy.

«Nunca, nunca me acusaron ante la Justicia en los 35 años que estoy en política», sostuvo Sarkozy. «Yo no era una persona de confianza de los Bettencourt», subrayó Sarkozy. Según dijo, sólo comió dos o tres veces con ellos, junto con otros invitados. «¿Cree que yo retiraba dinero allí cada vez que iba a comer?», preguntó con ironía.

Por el momento, la fiscalía abrió tres investigaciones: una sobre el contenido de las grabaciones, otra por complicidad en fraude fiscal y otra por financiación ilegal de partido político.

Para frenar la acusación de «conflicto de intereses» contra Woerth, el Gobierno encomendó un informe a la Inspección General de Finanzas (IGF), cuyas conclusiones -conocidas el domingo, en vísperas de la intervención televisiva del presidente- indican que el ministro «no intervino para pedir, impedir u orientar una decisión o un control sobre Bettencourt».

«Nunca, en ningún momento y de ninguna manera Eric Woerth intervino en los asuntos fiscales de la señora Bettencourt. Está limpio de cualquier sospecha», sostuvo Sarkozy que pedirá la creación de una «comisión pluripartidista para reflexionar» sobre la forma de evitar «los conflictos de intereses».

Tras conocerse el informe de la IGF, el propio Woerth se declaró «sumamente aliviado» y dijo que «reflexionaba» la posibilidad de dejar el cargo de tesorero de la UMP. En ese sentido, Sarkozy afirmó por televisión que le «aconsejaba» hacerlo.

Esa recomendación, precisó el mandatario, tiene como fin que Woerth se centre en la defensa del proyecto de ley de reforma de las pensiones, que hoy mismo tiene previsto aprobar el Gobierno (ver aparte).

La oposición, por su parte, criticó los esfuerzos del Gobierno por minimizar el escándalo y puso en duda la independencia de los investigadores.

Agencias AFP y EFE

Dejá tu comentario