Schumacher y Vettel, durante la conferencia de prensa previa al GP de Bélgica, donde el heptacampeón del mundo celebrará sus veinte años de vigencia.
El piloto alemán Michael Schumacher miró hacia el pasado con orgullo, placer y quizá apenas una pizca de arrepentimiento en una carrera en la Fórmula 1 que abarca 20 extraordinarios años. En general, el más exitoso -y polémico- de los pilotos del automovilismo moderno aseguró que su conciencia estaba limpia. El alemán, de 42 años, que ganó un récord de siete títulos mundiales con Benetton y Ferrari, habló en una conferencia de prensa en el Gran Premio de Bélgica, donde debutó en la F-1 con Jordan el 25 de agosto de 1991. Sentado junto al vigente campeón mundial, su compatriota Sebastian Vettel, Schumacher expresó su asombro por seguir teniendo vigencia. «Es una situación inusual y algo que no esperé desde el comienzo», dijo con una sonrisa el actual piloto de Mercedes, quien se retiró por tres años y regresó a la competencia la temporada pasada.
Por su parte, el español Fernando Alonso (Ferrari) intentó salpicar con matices competitivos la fecha y anunció que seguirá dando batalla, a pesar de todo. «Es cierto que Vettel me lleva 89 puntos, que son muchos, pero yo todavía no tiré la toalla, en agosto se trabajó mucho en Maranello para mejorar el auto y esto se verá, con toda seguridad, desde mañana (por los entrenamientos de hoy) en Spa», prometió.
Con Vettel prácticamente inalcanzable, todo el interés está depositado en la lucha por el subcampeonato, con sus cuatro aspirantes (Webber, Hamilton, Alonso y Button) que se lo disputan apretados en sólo 15 puntos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.