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Scioli promete desgravar a quien invierta
Como había informado ayer este diario, Scioli concurrió por la tarde a un plenario de la Mesa Sindical que lo apoya y que reúne, en su mayoría, a dirigentes de la CGT oficialista, con Antonio Caló a la cabeza. El encuentro se realizó en la sede porteña de la Unión Ferroviaria, y junto a un centenar de gremialistas estuvo el candidato con el titular de ANSES, Diego Bossio, el ministro de Trabajo bonaerense, Oscar Cuartango, y su hermano y presidente de la Fundación Dar, José Scioli.
Los sindicalistas que organizaron el encuentro, sin embargo, no lograron sumar a sus pares que también respaldan a Scioli y que integran la CGT opositora, de Hugo Moyano, a excepción del canillita Omar Plaíni, primero de ese espacio en cobijarse bajo el ala del gobernador. La ausencia de dirigentes como Amadeo Genta y Oscar Mangone sembró dudas en el proceso en marcha por la reunificación de la central, que se pretende concretar antes de fin de año.
Una vez más Scioli encadenó anuncios al gusto de la audiencia. Prometió la universalización del salario familiar, que en la actualidad deja de percibirse si el ingreso familiar supera los $ 30 mil mensuales, y la eliminación de las escalas que hoy consagran un monto diferenciado en el beneficio, inversamente proporcional al salario de los padres. Además, insistió en que en caso de ganar la elección desde el 1 de enero el monto mínimo imponible de Ganancias subirá de los actuales $ 15 mil a 30 mil pesos, y se comprometió a eximir del pago el medio aguinaldo de fin de año.
Otro punto enunciado fue el envío de un proyecto de ley para eximir del pago de ese gravamen para las empresas pequeñas y medianas que reinvirtieran en bienes de capital. Pero lo más celebrado por sus interlocutores fue el cambio en las asignaciones familiares, una medida que el propio candidato presentó como "volver a las bases del peronismo". La dirigencia de la CGT oficialista le había sugerido a Scioli, tras la primera vuelta, darle un tono más peronista a su discurso.
Aprovechó para cuestionar a Mauricio Macri: sostuvo que "detrás de la palabra 'cambio' hay una construcción política basada en una alianza en contra de".
La devolución de gentilezas llegó en la conferencia de prensa posterior. Sin la presencia del gobernador, los gremialistas ratificaron su apoyo a la fórmula oficialista. Entre ellos se encontraba el petrolero Alberto Roberti, aún jefe de la bancada massista en Diputados.
Andrés Rodríguez (UPCN) sostuvo que a diferencia de Scioli el proyecto de Macri "no contempla a la mayoría de los trabajadores", y anunció la realización de asambleas en todo el país para concientizar a los afiliados. Ricardo Pignanelli, de los mecánicos del Smata, recordó por su parte que en los años 90 el cierre de la entonces automotriz Sevel fue "una decisión de 'Mauri', porque mantenerla era mucho trabajo y poca rentabilidad". El dirigente agregó que "una devaluación como la que plantea Macri pulverizaría el salario".
Para el final, Caló dio una nueva señal conciliadora a la interna de la CGT. Ante una consulta de este diario por la posible unidad, comparó ese proceso con el matrimonio: "por ahora estamos de novios, ya veremos si nos casamos".


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