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Scioli suma alcaldes detrás de reelección
Daniel Scioli encabezó ayer un acto con Tutores Barriales, en otra escala de la campaña permanente para consolidar su figura para la reelección en 2011.
Ayer, en nombre del bloque de intendentes peronistas del interior, el jefe comunal de Mar Chiquita, Jorge Paredi, planteó el respaldo a la postulación del gobernador para un nuevo mandato y, en paralelo, expresó el acompañamiento a la reelección de Kirchner.
La butaca presidencial quedó fluctuante en el apellido de Néstor y Cristina, lo que supone en sí mismo un mensaje de alineamiento con el matrimonio. Pero aparece, por otro lado, como una señal de respaldo a la intención de Scioli de quedarse por otros cuatro años en la provincia.
En realidad, lo mismo dijeron, con distintas formas y matices en la construcción del relato, Amiero, Francisco «Barba» Gutiérrez de Quilmes, José Eseverri de Olavarría y Julio Pereyra, de Florencio Varela y titular de la Federación Argentina de Municipios (FAM).
Pero lo más potente que sumó el gobernador en las últimas horas fue el párrafo que Hugo Moyano le dedicó, en una revista ultra K, a Scioli en la que consideró saludable la reelección del gobernador.
No es un dato menor: el camionero anda, hace tiempo, jugueteando con la idea de candidatearse, él mismo, para la provincia. Su aval, aunque Moyano es un monumento a la contradicción, implica una conquista de Scioli en su plan reeleccionista.
Hay otro elemento en la ruleta bonaerense y tiene que ver con que los gestos de apoyo que consigue el gobernador irrumpen como indicios ante otros candidatos bonaerenses como Sergio Massa o Pablo Bruera, que coquetean con la idea de competir en la primera del PJ.
El respaldo de intendentes a Scioli explica, en parte, la intención del jefe comunal de Tigre de lograr que Néstor Kirchner autorice una interna sólo para los cargos de gobernador y legisladores provinciales sin afectar los distritos.
Esa especie de «colectora invertida» requiere de un retoque de la Ley de Primarias votada en la provincia que, por lo pronto, no aparece dispuesto a conceder el PJ ni, mucho menos, el sciolismo encargado, técnicamente, de la reglamentación de la norma.
Lo hará, de todos modos, luego de que el Gobierno nacional avance con los detalles de su propia reglamentación.
Impulso
Paredi, ayer, se extendió en las argumentaciones de por qué el «interior» -esa abstracción en la que suelen hablar varios- respaldará la reelección de Scioli y, en paralelo, un segundo mandato de Néstor o Cristina de Kirchner.
«Es necesario un nuevo mandato para afianzar lo mucho que se hizo. El interior bonaerense ha sido asistido de una manera muy importante. Han sido cuatro años de crecimiento que necesitan cuatro más para reafirmarlos. Por eso, los intendentes del interior vamos a apoyar en masa a Kirchner y a Scioli».
A su vez, Moyano afirmó que «el gobernador Scioli está funcionando bien. Por suerte, este Gobierno jamás produjo ni una resolución, ni una ley ni un dictamen en contra de los trabajadores. Jamás».
Para completar, ayer, a la fascinación del Gobierno provincial se sumaron, como observadores, las disputas entre Mauricio Macri y Francisco de Narváez surgidas a partir de los dichos del «Colorado» respecto a la «bipolaridad» y la tendencia «derechoza» de su ex socio porteño.
Baldomero «Cacho» Alvarez, ministro de Scioli, se mofó ayer de esas diferencias y aseguró que podrán conformar el partido de los «desencuentros».


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